El economista Horacio Rovelli analiza la viabilidad de la Argentina de Milei-Caputo y el origen del mecanismo de deuda y fuga a partir del gobierno de Mauricio Macri.
Con un plan de estudios de economía heterodoxa y orientada a las particularidades argentinas, la Maestría en Economía Política de Flacso cumplió veinte años.
El salvataje de Trump busca mantener a flote un modelo que no encuentra la receta para bajar la inflación, pagar la deuda y mantener viva la actividad económica, todo al mismo tiempo.
La cosecha de granos 2025/26 será récord, pero las mayores ganancias engrosarán unos pocos bolsillos. Los chacareros más débiles sufren la retirada del Estado y la desatención derivada de la economía libertaria.
La estrategia oficial de bajar el riesgo país para colocar deuda en mercados del exterior quedó en entredicho. En vez de recalcular, el Gobierno quiere profundizar el rumbo.
La gestión libertaria destruyó empresas, puestos de trabajo registrados y salarios. Y acumula déficit fiscal por deuda con las provincias e intereses de deuda capitalizados.
El Gobierno apuesta a un modelo económico pensado para que cierren los números y se mantenga el dólar estable como principal ancla antiinflacionaria, desentendiéndose de las demandas de la sociedad.
El Gobierno está enfocado en cerrar los números a como dé lugar. Pero la caída del consumo es un indicador de que la economía no marcha sobre rieles.
El freno en el sector puso en jaque a muchas constructoras por el desplome de la actividad. Ahora el Gobierno quiere reactivar 63 obras viales y 170 hídricas, pero pretende que se hagan con recursos privados.
El gobierno libertario sigue esperanzado en el ingreso de divisas que respalden el pago de deudas y mantengan el "dólar barato" que garantice un bajo ritmo inflacionario.










