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Caras y Caretas

           

Una “revolución” en los estudios económicos argentinos

Con un plan de estudios de economía heterodoxa y orientada a las particularidades argentinas, la Maestría en Economía Política de Flacso cumplió veinte años.

“Hay muy pocos economistas pensando la economía argentina, los problemas argentinos y produciendo teoría desde el sur del mundo para nuestros propios problemas.” Ese fue el diagnóstico de la periodista y economista Gimena Fuertes al referirse a la profesión y la formación académica, como parte de los discursos que se dieron con motivo de la celebración de los veinte años de la Maestría en Economía Política con mención en Economía Argentina de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), uno de los primeros espacios que propuso un plan de estudios de economía heterodoxa y orientada a las particularidades argentinas, por donde pasaron docentes como Álvaro García Linera, Axel Kicillof, Amado Boudou y o Mercedes Marcó del Pont, entre otros.

Fuertes planteó incluso que, por inicios de este siglo, en la carrera de Economía de la propia UBA “esta rama de pensamiento estaba totalmente marginada y excluida”, pero actualmente ya hay muchas carreras con esta orientación. De hecho, dentro de las opciones de grado se puede mencionar las carreras de Economía de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET) y de las universidades nacionales de Quilmes, San Martín, Moreno, Sarmiento o Formosa, entre muchas otras. Muchas de ellas, afirmó Fuertes, ayudan a dar la disputa en otros ámbitos educativos, los medios, y las redes sociales, espacio del que provino, añadió, “este presidente que tenemos, que es un economista que llegó a nuestras juventudes dando una explicación del mundo que evidentemente caló porque lo votaron, así que ahora tenemos la responsabilidad y la tarea política de salir a explicar nosotros qué es lo que nos está pasando, por qué estamos sufriendo así y qué respuestas se pueden dar”.

El evento fue realizado en el auditorio central de Flacso, colmado por más de trescientos docentes, investigadores, graduados y alumnos, quienes celebraron tanto la trayectoria de este espacio creado cuando la Argentina comenzaba a salir de su segunda fase neoliberal y donde prácticamente no existían instituciones académicas que ofrecieran un programa de estudios económicos con una orientación vinculada con el desarrollo argentino, Así, el inicio de la maestría de Flacso significó una suerte de revolución educativa en el ámbito de los estudios económicos nacionales que, tras doce cohortes con un total de 320 alumnos, buscó en la celebración recordar sus inicios y dar su mirada del presente.

El reconomiento a los pioneros

En este sentido, Valentina Delich, directora de Flacso Argentina, mencionó que el Área de Economía y Tecnología de la Facultad había cumplido cuarenta años, gracias al trabajo de Hugo Nochteff, Daniel Azpiazu y Eduardo Basualdo, “que hoy ya no están, pero que marcaron intelectualmente la formación y la investigación en el área y en la maestría”, bajo la idea de generar la construcción de un pensamiento crítico y propio, anclado en las necesidades del desarrollo latinoamericano.

Por su parte, Victoria Basualdo, hija de Eduardo y actual coordinadora del Área de Economía y Tecnología, resaltó que esa área surgió con el regreso de la democracia para reconstruir el pensamiento crítico que había sido perseguido por una dictadura, “que no solo transformó la estructura económica, las relaciones laborales, los derechos y las condiciones de vida, sino que además tuvo un foco muy fuerte en la producción intelectual, en los marcos teóricos y analíticos, y en los espacios de formación, de investigación y de docencia”.

En ese sentido, mencionó que una de las producciones clave de la recuperación democrática fue el libro El nuevo poder económico en la Argentina de los años 80, de Azpiazu y Basualdoal que definió como un trabajo central para entender la dictadura, así como también, en la década del 90, “una década de precariedad y ofensiva contra el sistema científico”, con el libro El desarrollo ausente (1994), de Azpiazu y Notcheff, que fue una suerte de respuesta al Consenso de Washington. Luego, definió el surgimiento de la maestría en 2005 como una “posibilidad histórica” de plasmar el acumulado de veinte años de investigación sistemática.

Acto seguido hizo uso de la palabra el actual director Pablo Manzanelli, quien se presentó como exalumno, graduado, docente, investigador y actualmente director, destacando el sentido de pertenencia como rasgo distintivo de la maestría, por su perspectiva de análisis disruptivo y esclarecedor de los grandes problemas nacionales, como los patrones de acumulación o el rol de sectores económicos dominantes, así como por el trabajo de Eduardo Basualdo “en su meticulosa labor para la selección de docentes y alumnos”, que da cuenta del paso por la enseñanza de cuadros técnicos y políticos de gran envergadura. “Esta maestría no tiene ni tendrá sentido si no es principalmente por su objetivo de formar cuadros intelectuales para servir a las causas populares”, concluyó.

Tras ello, fue el turno del histórico docente e investigador Enrique Arceo, quien definió la maestría por su enfoque en un “cuidadoso estudio de los intereses en juego” en los conflictos y las estructuras de poder, y anadió que el análisis no era “ideologizado”, sino que buscaba dar cuenta de los conflictos de poder entre las distintas facciones de la clase dominante y los sectores populares, desde un carácter no meramente académico, sino de intervención.

Finalmente, la egresada Alejandra Scarano tomó la palabra para anunciar la conformación del Centro de Exalumnos de la Maestría, que llevará el nombre de Eduardo Basualdo, y mencionó que el espacio surgió por convocatoria del profesor Leandro Amoretti, para conformar un espacio de debate, “en este contexto tan difícil por la situación económica y política que estamos viviendo en la actualidad, con una reestructuración del Estado y medidas de disciplinamiento social junto al avance de políticas autoritarias”, y resaltó especialmente el carácter “plural y transversal” del espacio: “Con muchos de nosotros formando parte de otras organizaciones políticas o académicas, pero con esto en común de siempre querer volver a Flacso”.

El encuentro finalizó con un video que recorría la trayectoria de los docentes y alumnos durante los veinte años de la maestría, y un brindis en el que se celebraron más el pasado y el futuro que el presente.

Escrito por
Julián Blejmar
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