Un análisis de las principales variables económicas de la primera mitad del gobierno de Milei permite poner en duda los "éxitos" del proyecto libertario.
El autor analiza el fenómeno de las "crías del Proceso", personajes vinculados con la dictadura, militares y civiles, que intentaron el camino de la política por vía institucional.
La estrategia oficial de bajar el riesgo país para colocar deuda en mercados del exterior quedó en entredicho. En vez de recalcular, el Gobierno quiere profundizar el rumbo.
El Presidente construyó su imagen a fuerza de prometer libertad de mercado, superávit fiscal y tolerancia cero con la corrupción. No cumplió con nada.
El gobierno libertario sigue esperanzado en el ingreso de divisas que respalden el pago de deudas y mantengan el "dólar barato" que garantice un bajo ritmo inflacionario.
La represión a las marchas de jubilados y el video que el gobierno difundió el Día de la Memoria comparten la visión oficial sobre el uso del aparato represivo y la democracia.
El primer año de gobierno libertario generó euforia en los mercados, pero los jubilados pagaron el mayor costo del ajuste, los salarios no levantan y ronda el fantasma del desempleo.
Mientras el ministro Caputo pasa la gorra en los círculos financieros de Washington, la economía sigue en recesión y millones de personas perciben ingresos que corren por detrás a la inflación.
Mientras se registran en la Argentina índices de pobreza e indigencia similares a los de 2001, el gobierno celebra que bajó la inflación. ¿No la ven o fingen demencia? El autor desanda la estrategia discursiva de LLA.
En un escenario de fuerte caída de la actividad económica y sin el motor del consumo interno, la situación social puede complicarse y mucho. Inflación, tarifas y desempleo dominan las preocupaciones de los argentinos.










