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Caras y Caretas

           

Los hechos y sus afecciones

Ministro de Economía, Luis Caputo. FOTO NA:(ARCHIVO) JUAN FOGLIA

Un análisis de las principales variables económicas de la primera mitad del gobierno de Milei permite poner en duda los “éxitos” del proyecto libertario.

Las evaluaciones sobre el estado de la situación presente y las perspectivas sobre el futuro de los mercados realizadas por la gran mayoría de los analistas económicos y de las consultoras de opinión pública, y en general las publicaciones de los grandes medios de comunicación masiva, no solo simplifican la realidad, sino que además ocultan algunos de los hechos que vienen sucediendo, resaltan otros, a la vez que ocultan que esos hechos afectan de muy distinta manera y en muy diferente grado a cada uno de los argentinos.

Cómo vienen los hechos 

Seguidamente se analiza la evolución de los hechos que parecen más relevantes a lo largo de los dos años transcurridos de la gestión Milei.

Inflación. La reducción de la inflación, el mayor éxito que puede mostrar la gestión Milei, parece agotada y muestra haber iniciado una nueva etapa de incremento.

La inflación mensual, partiendo de niveles del 12,8 por ciento en noviembre de 2023, se redujo en modo continuado hasta un mínimo en mayo de 2025, con un 1,5 por ciento.

A partir de ese mes comenzó a subir ininterrumpidamente con valores del 1,6 por ciento en junio, 1,9 en julio y en agosto, 2,1 en septiembre, 2,3 en octubre, 2,5 en noviembre, 2,8 en diciembre y un muy controvertido 2,9 en enero de 2026, con perspectivas de superar el 3 por ciento en febrero.

Correlativamente la inflación interanual, que había alcanzado un mínimo del 31,3 por ciento en octubre de 2025, a partir de ese mes subió ininterrumpidamente hasta el 32,4 por ciento en enero de 2026

Riesgo país. Aunque menos visible para la opinión pública, la reducción del riesgo país es otro éxito que puede mostrar la gestión Milei. 

Partiendo de un nivel de 1.982 puntos básicos al finalizar noviembre de 2023, el riesgo país terminó ese año con un nivel de 1.906 puntos básicos y a lo largo de 2024 se redujo en modo sostenido hasta los 635 puntos básicos.

A lo largo de 2025 el riesgo país mostró un sendero sinuoso, con un alza hasta los 816 puntos a fines de marzo, que se redujo en junio hasta un nivel de 701 puntos, picó al alza en septiembre hasta los 1.222, volviendo a caer hasta 569 puntos básicos en el últimos día hábil del año.

En los inicios de 2026 el riesgo se mantiene en niveles bajos, con 496 puntos a fin de enero, con un rebote hasta los 572 puntos básicos al finalizar febrero, evolución que pone de manifiesto las dudas de los mercados sobre la sustentabilidad futura del proyecto gubernamental. 

Cotización del dólar estadounidense. Partiendo de una cotización oficial de 360 pesos por dólar al inicio de la gestión, al finalizar 2024 alcanzó los 1.060 pesos por dólar. La tendencia a la suba se mantuvo a lo largo de 2025, con una cotización de 1.482 pesos en el último día hábil de 2025.

El cambio de tendencia se inicia en 2026, toda vez que la cotización a fin de enero se redujo a 1.465 pesos, manteniendo la tendencia a la baja hasta 1.453 pesos por dólar al finalizar la primera semana de febrero y con una cotización de 1.420 pesos al finalizar febrero, totalizando una caída del 4,2 por ciento en lo que va del año.

Interesa resaltar que frente a una inflación acumulada de 317,13 por ciento entre noviembre de 2023 y diciembre de 2025, la cotización oficial del dólar estadounidense mostró un incremento del 311,39 por ciento. 

Pobreza e indigencia. Los datos gubernamentales intentan demostrar que la evolución de la pobreza y la indigencia, luego de aumentar al 44,8 y el 13,8 por ciento a fines de 2023, se redujeron hasta 37,9 y 7,2 por ciento, respectivamente, al finalizar 2024, y hasta el 26,9 y 6,0 por ciento en septiembre de 2025. 

Estos anuncios, y los realizados por el propio presidente indicando cantidades exageradas de personas que según él habrían salido de la pobreza, resultan totalmente contradictorios con la información oficial de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo sobre las cantidades de empresas y de trabajadores registrados que muestra que desde el inicio de la gestión hasta el último valor informado (noviembre de 2025) las caídas alcanzaron a 20. 918 empresas y 273.817 trabajadores.

Aumento de las importaciones. Como resultado global de la política gubernamental de aumentar las importaciones para reducir los precios domésticos, al finalizar 2025 las cantidades de importaciones totales se incrementaron en un 30,5 por ciento, al pasar el índice de valores con 2004=100 desde 201,3 en 2024 hasta 262,7 al finalizar 2025. Con ese mismo índice las exportaciones en 2025 aumentaron solo un 10,0 por ciento.

Los resultados específicos para bienes durables indican los siguientes valores de aumento de importaciones y las consecuentes reducciones de precios domésticos para lavarropas: +1432% y -54,7%, respectivamente; para heladeras: +625,2% y -32,8%; para notebooks: +21,7% y -47,9%; para neumáticos: +34,8% y -42,6%; para vehículos automotores: +196,4% y -12,2%, respectivamente.

Caída de la inversión productiva internacional. Resulta notoria la reconversión de actividades o la lisa y llana salida del país de numerosas empresas multinacionales, como lo demuestran, entre muchos otros, los casos de Telefónica, Mercedes Benz, HSBC, Procter & Gamble, Macro, Burger King, Clorox, Prudential Finantial, Raizen (Shell); salidas que se ven “compensadas” por el ingreso al país de empresas multinacionales dedicadas a la distribución de productos importados, principalmente en las áreas de vestimentas y automóviles.  

Caídas del consumo y de los ingresos fiscales. La encuesta de supermercados publicada por el INDEC muestra una caída de las ventas totales en moneda constante de la serie desestacionalizada de 9,52 por ciento entre noviembre de 2024 y el mismo mes de 2023; la caída de las ventas correspondiente a noviembre de 2025, ultimo valor publicado, fue del 11,6 por ciento respecto del mismo mes de 2023, y del 2,3 por ciento respecto de noviembre de 2024.

La repercusión de estas caídas del consumo pueden verse reflejadas en los cierres de 18 locales dispuestos por Cencosud, que en el último trimestre del año pasado cerró trece locales Vea, tres Blaisten, una tienda Disco y un Easy, así como en la fallida venta de Carrefour.

Respecto de los ingresos fiscales, ARCA informó que en enero de 2026 las tres fuentes de ingresos tributarios –DGI, Aduana y Anses– recaudaron en conjunto 18,33 billones de pesos, lo que implica una suba nominal de 22 por ciento respecto del mismo mes del año anterior, mientras que los precios aumentaron 31,4 por ciento en el mismo período, lo que resulta en una caída interanual de los recursos tributarios de 9,4 por ciento en términos reales en comparación con un año antes, la sexta caída mensual consecutiva ajustada por inflación.

El informe correspondiente a enero de 2025, para todas las fuentes de ingresos, mostró una suba interanual nominal de los ingresos del 95,2 por ciento frente a los precios, que subieron en igual período un 117,8 por ciento, una nueva caída real de los ingresos tributarios.

Por el contrario en enero de 2024 la suba interanual de ingresos fiscales había ascendido al 239,8 por ciento frente a un incremento inflacionario del 2.114,4 por ciento, mostrando una mejora real de la recaudación.   

Reforma laboral. La recién aprobada ley de “reforma de modernización laboral” no significa más que un inédito avance del poder de los empleadores acompañado por un retroceso en los derechos de los trabajadores, sin siquiera reconocer modalidades laborales actualmente vigentes, como es el caso del trabajo a distancia, ni mucho menos tratar el trabajo vía plataformas, que continuará sin reglamentar.

En el marco de la presente caída del consumo acompañada por un rebrote inflacionario, esta ley se traducirá en una reducción salarial, un incremento de la conflictividad laboral y del desempleo, que conducirá rápida e indefectiblemente a una reducción adicional del consumo doméstico. 

FOTO NA: DANIEL VIDES.

Quiénes son los cada quien y cómo les impactan los hechos

Sin pretender una clasificación sociológicamente estricta, para el análisis que sigue se consideran los actores según su nivel de ingreso (el 10% de la población con mayores ingresos y el 30% de la población con menores ingresos) y según su encuadramiento ocupacional (trabajadores formales e informales, cuentapropistas y empresarios y los jubilados).

Cuando resulte de interés también se tomará en cuenta cómo impactan los hechos sobre el denominado “círculo rojo” y los mercados, la clase media, los pobres e indigentes y sobre los Estados provinciales y el Estado nacional.

Según el nivel de ingresos. Frente a sectores de altos ingresos altamente favorecidos, los sectores de menores ingresos están siendo el pato de la boda de las políticas gubernamentales.

La Encuesta Permanente de Hogares del Indec del tercer trimestre de 2025 muestra que el 30 por ciento más pobre de la población ingresó un promedio de 273.419 pesos versus 3.242.759 pesos del 10 por ciento más rico. 

A fines de 2023, el 10 por ciento más rico de la población tuvo un ingreso 11,2 veces mayor que el promedio de ingresos del 30 por ciento más pobre; un año más tarde, después de un pico de 12,2 veces en el septiembre, a fines de 2024, esa misma relación mostró una pequeña reducción a 11,1 veces, producto del incremento en la AUH.

Las cosas empeoraron en 2025: en septiembre el 10 por ciento más rico de la población ingresó 11,9 veces más que el promedio del 30 por ciento más pobre, una clara regresión respecto de las 11,2 veces que se registraba al inicio de la gestión y aproximándose al pico máximo de 12,2 veces.

Según ocupación. Los trabajadores y los empresarios, con independencia de su tamaño y de su sector de actividad, tienen un denominador común, según queda demostrado con la reducción en la cantidad de empresas del orden del 4 por ciento y la reducción en la cantidad de trabajadores registrados del orden del 3 por ciento.

Allí terminan las coincidencias, toda vez que tanto las empresas como los trabajadores dedicados a las actividades productivas, en especial las industriales, la construcción y al comercio interno se ven claramente perjudicados por la caída salario mínimo y del consumo interno, el atraso del tipo de cambio y la apertura de las importaciones, factores que vienen golpeando con fuerza a las industrias y al comercio interno; lo demuestran resonantes casos de Whirpool y de Fate, así como las encuestas de ventas de supermercados.

Frente a esos deterioros, se contraponen los beneficios recibidos por los proveedores de servicios públicos y de servicios financieros.

También terminan las coincidencias al tomar en cuenta el tamaño de las empresas, con las pymes mucho más perjudicadas que las grandes empresas, que cuentan con mayor capacidad de resistencia.

Según sector de actividad. Hasta aquí los únicos sectores que muestran mejoras en sus niveles de actividad son las producciones primarias del sector agropecuario, de hidrocarburos, la minería y los servicios financieros. Por el contrario, las producciones industriales, la construcción y el comercio interno vienen mostrando importantes caídas.  

Foto NA: DAMIAN DOPACIO.

Clase media, pobres e indigentes. La clase media se ve relativamente favorecida por la reducción del precio de los bienes durables, en especial los electrodomésticos. La clase media más acomodada se ve aun más favorecida por el mayor acceso al turismo internacional, alentado por el atraso cambiario. Los sectores de mayores ingresos, por si fuera poco, agregan el beneficio de reducciones impositivas.

En contraposición, los pobres e indigentes se ven perjudicados por un mayor nivel inflacionario que demuestran tanto la canasta básica total, subestimada por la menor incidencia de los servicios, como la canasta básica alimenticia, también subestimada por el mayor incremento en los precios de la carne, que se sostendrá en el tiempo por las mayores exportaciones previstas hacia los EE.UU. y que arrastra al aumento a las carnes porcina y aviar.

El círculo rojo y los mercados. Aunque hasta aquí el denominado círculo rojo venía siendo favorecido por las políticas gubernamentales, como lo demuestra la distribución regresiva de los ingresos; el reciente incremento de las importaciones, las confrontaciones que se vienen generando a partir de los casos Fate y Aluar y la amenaza de un muy posible escenario estanflacionario que se prolongue en lo que queda de la gestión Milei o buena parte de ella, ponen en duda el futuro de esa relación.

Tampoco queda en claro el futuro de la relación con los mercados financieros, como lo pone de manifiesto la resistencia en la reducción del riesgo país hasta niveles que habiliten la toma de deuda externa privada; contribuyen a esa falta de claridad el desconocimiento de las causas ciertas que originan esa resistencia, su duración y las posibilidades de eliminarla.

Los Estados. La relación del gobierno central con los Estados provinciales hace necesario distinguir entre las provincias aliadas, incluyendo las forzadas, que a cambio de su respaldo legislativo en el Congreso, vienen siendo relativamente beneficiadas con menores recortes, y los gobiernos opositores, claramente perjudicados por menores transferencias y la paralización de la obra pública.

Finalmente, importa dejar sentada la incertidumbre sobre el futuro del propio gobierno nacional, presionado por la reducción de los ingresos fiscales y por las dudas de propios y ajenos sobre la viabilidad y la continuidad de un modelo económico y social que hasta aquí no muestra señales de sustentabilidad ni de reacción gubernamental para mejorarla.

Escrito por
José María Fumagalli
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