A 127 años del nacimiento del gran escritor argentino, va esta reseña y análisis de Textos cautivos, compilación crítica de su ensayística sobre las colaboraciones que realizó en la revista El Hogar entre 1936 y 1939.
Invitado por Videla a un almuerzo en la Casa Rosada, el gran escritor argentino tuvo una alta exposición en los medios en 1976, que aprovechó para mostrar sus ideario conservador, antidemocrático y racista.
Evaristo Carriego tuvo una vida breve pero intensa de la que Borges dio cuenta: "Descubrió las posibilidades literarias de los decaídos y miserables suburbios de la ciudad".
La escritura borgeana, como el algoritmo, enreda nombres con viejas leyendas, que aparecen en el presente desesperado. Tal el caso de Adelaide Beaumont, que vuelve en la perfecta curvatura del tiempo.
Las relaciones personales fueron importantes en su vida. Era pasional y romántico. Se casó dos veces y tuvo una madre muy presente.
En todos sus escritos hay referencias a debates filosóficos. De Aristóteles a Platón, hasta San Agustín o Schopenhauer, desde el debate tiempo y espacio hasta los confines de la memoria y su mirada pesimista, todo se entrelaza en su obra.
Aunque las ideas políticas de Borges puedan ser cuestionables, sobre todo su furibundo antiperonismo y su sesgo antipopular, su verdadero ideario vive en su obra, mucho más compleja, que excede los binarismos.
María Rosa Lojo, apasionada conocedora de la obra y de la vida del gran escritor argentino y una avezada lectora de su trabajo, reflexiona sobre su legado e influencias y sobre la particularidad borgeana.
Quizá la conclusión más sorprendente a la que llegué luego de transcribir las clases de literatura inglesa de Borges en la Universidad de Buenos Aires (recopiladas en el libro Borges profesor) fue que el discurso oral de Borges tenía exactamente la...
Con quince años de diferencia, los escritores establecieron una relación basada en la pasión compartida por las letras, que se concretó en varios trabajos en coautoría y en múltiples aventuras.










