Aníbal Troilo y Homero Manzi tuvieron una amistad tan inquebrantable que solo la muerte de este último pudo ponerle una pausa. Juntos compusieron “Sur” y “Malena”.
La griega Ida Calachi, conocida como Zita, fue la compañera de vida de Troilo. Estuvieron juntos durante 36 años, en los que cada uno fue indispensable para el otro.
El Indio Solari siempre fue muy discreto con su intimidad. Tanto que su mujer y su hijo se hicieron más conocidos después de su muerte.
Sabato conoció a quien sería su esposa cuando ella tenía 17 años. Y con más de 80 años, tuvo una relación con otra mujer. Las dos fueron sus amantes y sus grandes
apoyos literarios.
Venían de mundos opuestos pero los unía la literatura. Se criticaban y alababan según la ocasión. Su relación con la dictadura también fue parte de aquella compleja historia.
Osvaldo Soriano tuvo dos grandes pasiones: su mujer Catherine y su hijo Manuel. Los tres vivieron en la Argentina pero, con su fallecimiento, ellos volvieron a Europa.
El escritor y periodista hizo de la amistad un arte, a la par de sus novelas y de su pasión por el fútbol o por los gatos: tuvo amigos entrañables siempre y en todo el mundo.
La relación de Osvaldo Soriano con los gatos atraviesa su obra literaria y su vida personal. Un perfil que combina anécdotas, lecturas y claves de época.
Lennon estuvo casado dos veces pero tuvo varios amoríos, incluso, con su manager Brian Epstein.
Guillermo Vilas tuvo dos grandes amores: una princesa monegasca y una jovencita de Tailandia con la que no compartían ni el idioma. El tenista siempre se distinguió por enfrentar todos los obstáculos que se le cruzaron.










