Osvaldo Soriano tuvo dos grandes pasiones: su mujer Catherine y su hijo Manuel. Los tres vivieron en la Argentina pero, con su fallecimiento, ellos volvieron a Europa.
El escritor y periodista hizo de la amistad un arte, a la par de sus novelas y de su pasión por el fútbol o por los gatos: tuvo amigos entrañables siempre y en todo el mundo.
La relación de Osvaldo Soriano con los gatos atraviesa su obra literaria y su vida personal. Un perfil que combina anécdotas, lecturas y claves de época.
Lennon estuvo casado dos veces pero tuvo varios amoríos, incluso, con su manager Brian Epstein.
Guillermo Vilas tuvo dos grandes amores: una princesa monegasca y una jovencita de Tailandia con la que no compartían ni el idioma. El tenista siempre se distinguió por enfrentar todos los obstáculos que se le cruzaron.
Los tres nacidos en Balcarce, hicieron distintos recorridos para lograr su filiación. Hoy son octogenarios, reivindican el legado del Chueco y, sobre todo, se tienen y se acompañan.
Pepe y Lucía se conocieron a pocas semanas de caer presos y se reencontraron trece años después. Ella le tomó juramento cuando él asumió la presidencia de Uruguay.
Facundo Quiroga estuvo casado con Dolores Fernández y Sánchez toda su vida. Sin embargo, compartió deseos y desvelos con la jovencita Severa Villafañe y su caballo Moro.
Con sus limitaciones a cuestas, el boxeador siempre apostó por el amor. Y siempre terminó en fracasos.
Decidida a no encajar en su época en ningún aspecto, Cecilia Grierson nunca se casó ni tuvo hijos. Sin embargo, en un mundo de hombres siendo una mujer que desafía el statu quo, logró romper con muchas barreras para su género.










