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Caras y Caretas

           

Estudiando a Perón

El reciente IX Congreso de la Red de Estudios sobre el Peronismo sesionó en Santa Fe y Paraná e incluyó un panel dedicado al 70° aniversario de la Revolución Libertadora.

Centenares de jóvenes, litoraleños en su mayor parte, ratificaron con su presencia y su atención el interés que les despierta un tema para ellos anacrónico, pero a la vez bien cercano: el peronismo. Ese fenómeno político y social iniciado en la remota época de sus abuelos y prolongado en el tiempo de sus padres, que no deja de irrumpir en el país y del que, por sus edades, solo tuvieron una discreta vivencia directa durante la gestión de Alberto Fernández.

Para cubrir baches informativos y sobre el alcance de las distintas experiencias del justicialismo, en el poder o en el llano, una multitud, mayormente de veinteañeros y veinteañeras, acudió del 13 al 15 de octubre a las aulas de las universidades nacionales situadas en las ciudades de Santa Fe y Paraná, donde sesionó el IX Congreso de Estudios sobre el Peronismo (1943-2024).

La curiosidad de esos estudiantes se justifica si se tiene en cuenta que cursaban el jardín de infantes en octubre de 2010, cuando falleció Néstor Kirchner. O ni siquiera habían nacido durante el interinato de Eduardo Duhalde y mucho menos en el transcurso de los mandatos de Carlos Menem, en los años 90 del siglo pasado.

El encuentro, que obviamente convocó a grupos de todas las franjas etarias, fue organizado por la Red de Estudios sobre el Peronismo (constituida en 2007 y conformada por 35 nodos distribuidos en todo el país), en forma conjunta con las Universidades Nacionales del Litoral (UNL) y de Entre Ríos (UNER).

La puesta al día y discusión, a partir de los diversos abordajes académicos sobre “la cuestión peronista”, estuvo dirigida a docentes, investigadoras e investigadores, y estudiantes de ciencias sociales, y abarcó desde el surgimiento del movimiento liderado por Juan Perón hasta los períodos del kirchnerismo.

Se trató de “un congreso académico dirigido a toda la comunidad interesada en conocer un área de estudios en continuo desarrollo”, explicó la doctora en Historia Eva Mara Petitti, secretaria general de la Red y una de las organizadoras del encuentro.

Petitti definió el entramado de estudios como “un espacio académico independiente de las opiniones políticas de sus miembros”. Afirmó además que el objetivo central del congreso fue “generar un ámbito de encuentro, debate y discusión sobre las investigaciones vinculadas al peronismo, desde mediados de la década de 1940 hasta la actualidad”.

Conocimientos

Tras las ediciones anteriores (Mar del Plata, 2008; Caseros, 2010; Jujuy, 2012; Tucumán, 2014; Resistencia, 2016; Buenos Aires, 2018; Neuquén, 2022, y Florencio Varela, 2023), el IX Congreso se propuso, entre otros objetivos, “pluralizar el discurso dominante en la historiografía argentina y difundir conocimientos e ideas generados en el marco de los programas de investigación”.

La avidez los casi cuatrocientos inscriptos por acceder a las claves, los saberes e interpretaciones acerca del perdurable fenómeno político y social fue ampliamente satisfecha, gracias a las decenas de ponencias (110 en total) y a las quince presentaciones de libros de expertos con enfoques de los más variados.

Así, los nuevos materiales expuestos se sumaron a los acumulados en los anteriores congresos (a los cuales se puede acceder en la web de la Red de Estudios sobre el Peronismo) y van engrosando los ejercicios de comprensión sobre los hechos en distintos planos y territorios, así como las actuaciones de cada sector político y social en las ocho décadas pasadas.

Carolina Barry, directora del Programa de Estudios e Historia del Peronismo de la Universidad de Tres de Febrero (Untref), explicó: “Nos dedicamos a analizar críticamente los trabajos, fuentes y metodologías de estudio, comparar enfoques y aportar sugerencias que permitan profundizar los análisis”.

Barry presentó durante el congreso su estudio sobre “Las Conferencias de Gobernadores y la arquitectura del control político en el peronismo (1950-1955): estrategias de disciplinamiento interno y consolidación del poder en un contexto de inestabilidad”. También fue expositora en el homenaje a la historiadora Marysa Navarro, recientemente fallecida, autora de una de las mejores biografías de Eva Duarte de Perón.

El encuentro puso en común los resultados de indagaciones de distinto tipo y de investigaciones empíricas sobre la base de documentos y bibliografía. “Por suerte, en los últimos veinte años hubo una gran recuperación de archivos, lo que motivó estudios de diversa índole. Entre los cuales uno de los mayores desafíos tiene que ver con la historia oral y las memorias”, destacaron los participantes.

Se van cubriendo así los huecos de conocimiento, los vacíos historiográficos, las lecturas sesgadas y las burdas tergiversaciones, o simples mentiras, propaladas durante un prolongado período.

Esos falseamientos y distorsiones proliferaron primero desde 1955 hasta 1973 (años de proscripción del peronismo); luego, entre 1976 y 1983 (dictadura militar); finalmente, en gran medida desde 1983 hasta comienzos del nuevo siglo (gobiernos de Raúl Alfonsín, Carlos Menem, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde). 

Odio y amor

Hay un peronismo, según surge de las distintas perspectivas y abordajes de los estudios presentados en los congresos de la Red, que sigue ocupando gran parte de la escena política nacional. Lo cual debe atribuirse a la potencia de su historia y a la valoración de sus transformaciones por parte de importantes contingentes populares. Aunque también muchos opositores pretenden, en ocasiones sucesivas, no exentas de acciones violentas, dar por acabado. 

De allí la oportunidad de realizar concienzudos repasos como los del IX Congreso, que incluyó tratamientos desde las ciencias sociales, el ensayo y la historiografía, entre otros enfoques. Y que en esta oportunidad, quizá no por casualidad, sesionó apenas horas antes de cumplirse, el 17 de octubre, ochenta años de la gesta en que millares de trabajadores y trabajadoras exigieron la liberación del coronel apresado al que reconocieron como conductor.

Desde luego, los estudios constatan que el peronismo, el justicialismo, el PJ y su masa de adherentes, cualquiera sea la denominación elegida, concitó bien pronto reacciones pasionales opuestas.

Esa dicotomía, que nada indica que vaya a desaparecer en un futuro previsible, llevó a extremos de odio y afán de revancha por un lado, y de resiliencia por otro, de aquellos que mantienen persistentes esperanzas de justicia, independencia y soberanía.

El contrapunto se renueva de modo incesante, nutre así las añoranzas y los rechazos, así como también propaga mitologías concentradas en las palabras y los hechos del carismático líder, luego presidente y caracterizado “primer trabajador”.

El corazón de la Argentina alberga esa dualidad que no deja de retornar. La furia de los “contreras” y su visión supuestamente democrática se opone así, de modo permanente, a la militancia de los descamisados, “cabecitas negras” y sus sucesores, que no olvidan al viejo jefe y a la incandescente Abanderada de los Humildes.

En estos días, sin ir más lejos. Cuando desde el poder se proclamaba que había llegado el tiempo de martillar sobre el último clavo del ataúd del peronismo-kirchnerismo, hay señales sobre un viejo-nuevo peronismo que renace.

Tal fue el marco en el que el IX Congreso desmenuzó hechos del pasado –a nivel nacional, provincial y local–, el desarrollo y el rol del Estado, las políticas públicas sectoriales, temas vinculados con economía y sociedad, género, estudios culturales y aspectos conceptuales y metodológicos.

Ayer y hoy

El primer peronismo empezó a tomar forma, para muchos historiadores, con la masiva movilización del 17 de octubre. Según otros analistas, el acta de nacimiento del movimiento popular está fechada mucho antes: a fines de 1943. Es decir, cuando el coronel que participaba del régimen militar gobernante tomó a su cargo la Secretaría de Trabajo y Previsión y la convirtió en fuente de un nuevo tipo de conexión con la clase obrera.

En cualquier caso, los años siguientes en la Argentina fueron de un inédito reconocimiento de derechos de los sectores hasta entonces duramente explotados y desprotegidos. Proceso, por cierto, no exento de aristas polémicas y evaluado por la oposición, de derecha a izquierda, como “demagógico” y similar a los fascismos europeos.

Para una historización más precisa y a fin de enriquecer la comprensión de las distintas épocas, el IX Congreso, indicaron sus organizadores, se propuso “avanzar hacia síntesis provisorias de los conocimientos vigentes relativos al peronismo, desde los orígenes hasta la actualidad”.

Del mismo modo, la actividad buscó “abrir un espacio de debate y reflexión crítica de las líneas de investigación actuales sobre el tema”.

La conferencia inaugural se tituló “A setenta años del golpe de Estado de 1955” y contó con la participación de César Tcach y Silvana Ferreyra (ambos del Conicet) y Julio Melón Pirro (de la Universidad Nacional de Mar del Plata).

En otro panel, expertos del Conicet examinaron el tema “Menemismo y neoliberalismo: actores políticos, proyectos económicos y fuerzas armadas en los 90”, con la participación de Marcela Ferrari, Martín Schorr y Mariana Heredia.

Luego Carolina Barry, Omar Acha y Nicolás Quiroga expusieron sobre “Los estudios sobre el peronismo: nuevos y viejos debates”.

Los siete ejes definidos para el IX Congreso fueron Política, Cultura, Estado y Políticas Públicas, Economía y Sociedad, Sindicalismo y organizaciones, Debates conceptuales y aspectos metodológicos y Géneros.

En ese marco se articularon treinta mesas temáticas de trabajo, que tuvieron a su cargo el análisis sobre temas como “Prensa e ideas durante el primer peronismo”, “Políticas públicas y cultura”, “Estudios sobre el pensamiento peronista”, “Política y elecciones entre la proscripción y el retorno de Perón”, “Política y cultura” y “Religión, política y primer peronismo”.

Otros puntos considerados fueron “Cultura: ideología y ciencias sociales”, “Economía y sociedad”, “Participación política femenina”, “Sindicalismo”, “Discurso y cultura”, “Géneros”, “Políticas públicas en debate”, “Economía, sociedad y política en el agro”, “Arte, política y representaciones de género”, “Lucha armada y militancias en los 70”, “Provincias y municipios durante el primer peronismo”, “Educación y cultura”, “Economía y políticas públicas”.

El abanico de temas analizados fue de gran amplitud, desde ambiciosos trabajos sobre aspectos políticos, territoriales, sindicales, económicos, etcétera, hasta el examen de facetas que pueden parecer de menor envergadura, por ejemplo: “¿Escasez o celuloide? El negocio cinematográfico y su rentabilidad entre 1933 y 1955”, de Florencia Calzón Flores (UNAJ); “Se dice hombre o la primera novela peronista”, de Julián Otal Landi (UNLa); “Del cine al Campeonato Evita: el surgimiento de Sacachispas, el primer club de fútbol peronista”, de Matías Turiaci (Undav), y “Boca, el hecho maldito del fútbol burgués. ¿Era Perón hincha de Boca?”, de Martín Lucero (Untref).

Por último, en el marco del Congreso tuvo lugar en la Facultad de Trabajo Social de la UNER una muestra fotográfica sobre la creación de las unidades básicas en Entre Ríos y, en particular, el trabajo de las delegadas del Partido Peronista Femenino en la provincia.

La exposición incluyó imágenes inéditas tomadas entre 1949 y 1955, muchas de ellas durante las visitas realizadas por Perón y Evita, y otras que forman parte del libro La vida por Perón y Evita. El Partido Peronista Femenino en Entre Ríos. 1949-1955, de Patricia Lucero de Bagnato, auspiciado por UPCN Entre Ríos.

Escrito por
Daniel Víctor Sosa
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