Popular abogado especializado en finanzas, Carlos Maslatón explica por qué ya no apoya a Milei y reivindica el concepto peronista de justicia social.
En los primeros seis meses de gobierno de Javier Milei, se produjo una brutal transferencia de ingresos de los asalariados a los empresarios. Sumada a la recesión, la clase trabajadora ya perdió 16 billones de pesos.
En un escenario de fuerte caída de la actividad económica y sin el motor del consumo interno, la situación social puede complicarse y mucho. Inflación, tarifas y desempleo dominan las preocupaciones de los argentinos.
Fundada por Torcuato Di Tella padre en 1910, la empresa metalmecánica fue un emblema de la industria nacional. Su historia da cuenta de los impactos que tuvieron las distintas políticas de Estado que, a lo largo del siglo XX, rigieron la producción...
Las recesiones argentinas se duplicaron desde el año del último golpe militar: antes había dos cada diez años, a partir de la implementación del programa neoliberal se registraron cuatro por década.
Mientras la sociedad sufre el brutal ajuste del gasto público y el efecto de la llamarada inflacionaria en los bolsillos, los brotes verdes no se ven y el FMI apoya la línea del Gobierno pero con reservas.
Mientras el gobierno pone bajo la lupa los planes sociales y las inversiones en salud, educación y promoción social, sobre el pago de servicios de la deuda pública existe un absoluto mutismo.
En contra de lo que señalan los hechos, el presidente Milei sostiene que el mercado no puede fallar. Un repaso por la historia permite confirmar que aunque el Estado también es falible, cuando falla el mercado las consecuencias son muy negativas...
El desempleo abierto de 5,7 por ciento de diciembre pasado parece ser historia. Los analistas coinciden en que el empleo será una de las grandes preocupaciones del año.
Pese al discurso de ir contra la casta, el ajuste lo está pagando la gente, y lo sufren la actividad y el consumo. Ingresos pulverizados y temor por el futuro del empleo.










