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Caras y Caretas

           

El territorio nacional de la alegría

“Conmemorando los 100 años del gol olímpico”, que se desarrollará el 5 de octubre en Barracas, es mucho más que un festival. Es una verdadera celebración de la identidad barrial y la memoria colectiva a partir de la hazaña futbolística de Cesáreo Onzari.

El ejercicio de la memoria, no como mero rasgo de nostalgia, sino como expresión de recuperación de la identidad, tendrá un festejo asociado al icónico gol marcado de tiro de esquina por Cesáreo Onzari al seleccionado campeón olímpico de Uruguay, en el viejo estadio de Sportivo Barracas, hace exactamente cien años.

El centenario de aquel gol bautizado “olímpico”, en tanto hito fundacional y episodio legendario, originó el proyecto de una celebración popular que conjuga diversidad de actores sociales y actividades participativas, enrolado bajo la premisa de activación patrimonial.

El festival “Conmemorando los 100 años del primer gol olímpico” se llevará a cabo el 5 de octubre entre las 10 y las 20 en Iriarte y Luzuriaga, barrio porteño de Barracas, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y estamos todos invitados.

En el circuito temático diseñado a esos fines, se desarrollará durante toda la jornada una nutrida programación que incluye la elaboración de un mural colectivo, tango en vivo, teatro callejero, música rioplatense, estaciones de entretenimiento, una feria barrial, serigrafías, instalaciones artísticas, una exhibición de autos clásicos y una excavación arqueológica en busca de la señalización del desaparecido coliseo, ubicado en ese solar.

“Se trata de un evento comunitario gratuito que recreará el antiguo estadio de Sportivo Barracas y el acontecimiento del gol olímpico a través de intervenciones visuales, dispositivos lúdicos, experiencias informativas y acciones performáticas, teatrales, musicales, recreativas y artísticas”, resumen sus responsables, Pablo Valerio y Gabriel Moscovici, sobre los aspectos generales.

Con un horizonte aspiracional puesto en “generar una experiencia interactiva que invite a imaginar el ambiente de época, específicamente del año 1924, poniendo foco en el partido en el que Cesáreo Onzari convirtió el primer gol válido de córner de la historia del fútbol mundial representando a la Selección Argentina”, sus autores entramaron una amplia red de participantes y colaboradores.

Entre las instituciones adherentes figuran el Club Sportivo Barracas, Pintando mi Aldea, Cooperativa Arqueoterra, Antropolúdica, Asociación Amigos del Tranvía y Biblioteca Popular Federico Lacroze, Parroquia Nuestra Señora de los Milagros de Caacupé, Centro de Innovación y Desarrollo para la Acción Comunitaria de la UBA, Programa Casas de las Niñas, Niños y Adolescentes de CABA, Instituto de Tiempo Libre y Recreación y el Centro de Interpretación de Arqueología y Paleontología de la ciudad “Dr. Mario Jorge Silveira”.

También comprometieron su presencia con diferentes acciones el Programa Orquestas para la Equidad, el Luzuriaga Club Social, la Junta de Estudios Históricos de Barracas, el Archivo His- tórico Enrique H. Puccia, el Centro Cultural La Usina de Barracas, el Ateneo Parroquial Sagrado Corazón y el Club Atlético Huracán.

En tanto, Cultura AFA, el Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol (CIHF), el Centro Cultural Voces del Sur, la Cooperativa de Trabajo La Base, Trabajando por la Economía Social Asociación Civil, el Banco Santander Río, el Programa Mecenazgo del Ministerio de Cultura de la ciudad, la Editorial Ciccus y su Fundación Centro de Integración, Comunicación, Cultura y Sociedad, completan el lote de organizaciones confirmadas.

El festival es precedido por una serie de acciones que vienen desarrollándose desde hace por lo menos dos años. Ya en 2022, tuvo lugar el Proyecto Bajo las Baldosas de Barracas en el marco del Programa Casas de las Niñas, Niños y Adolescentes, que fue presentado en el Congreso Nacional de Arqueología Argentina y las Jornadas de Arqueología de Buenos Aires.

En simultáneo, se llevaba a cabo un proceso de investigación, recopilación, búsqueda bibliográfica sobre el acontecimiento en cuestión, el gol olímpico.

El año pasado, se efectivizó la idea y diseño del proyecto por parte de Pablo Valerio y abriel Moscovici, además de la presentación y aprobación en Mecenazgo Cultural. “Rememorando los 100 años del primer gol olímpico en la historia del fútbol. Pasado y memoria en el barrio de Barracas” ingresaba en la categoría Audiovisuales para la realización de un corto sobre el festival.

Este año, finalmente se obtuvo la extensión del aval del Club Sportivo Barracas y la declaración de interés tanto de la Cámara de Diputados de la Nación como de la Legislatura porteña.

MUCHAS VOCES, UN ÁMBITO COMÚN

Coordinadora de La Usina Mutual Cultural, Caro Fernández fue convocada a participar del evento y transmite entusiasmo “por el Festigol del 5 de octubre. Estamos muy felices, además, porque nos está ayudando a descubrir aspectos poco conocidos de nuestro barrio. Estamos revisando un montón de archivos, de fotos, de recuerdos acerca de cómo era el barrio hace cien años y ese proceso nos está entramando con un montón de actores e instituciones para organizar una tarde de encuentros y poder compartir historias que sucedieron en nuestro territorio, acá, en nuestro barrio, Barracas”.

En su calidad de directora del Programa Casas de los Niños, Niñas y Adolescentes del gobierno porteño, que forma parte del barrio desde hace más de treinta años, Graciela Soler considera que “lo importante de participar de estos encuentros es que intentan recuperar la memoria y el espacio público, porque permiten reunirse y reconocerse como parte de una historia que hace a nuestra identidad”.

La docente coincide en la necesidad de “traer al presente hechos significativos como instancias de transmisión para todos y especialmente las nuevas generaciones. Es un hecho ineludible para quienes trabajamos en el oficio de educar. Una iniciativa que intenta seguir tejiendo juntos, esta vez en la calle, las narrativas que hacen a su identidad”.

Profesor de Historia y miembro de la Junta de Estudios Históricos de Barracas, Lucas Yañez aporta una mirada que combina su perfil académico con el amor al barrio como espacio de pertenencia y resistencia.

“Que los partidos de la Selección Argentina en el Sudamericano de 1921 y de tantos equipos de Primera División en los partidos internacionales con equipos extranjeros de gira, se hayan disputado en el viejo estadio de Sportivo Barracas, de Iriarte y Luzuriaga, nos revela que nuestro territorio periférico ocupó una centralidad en la década del 20 del siglo pasado en el ámbito futbolístico, como también supo ocupar centralidades culturales, sociales, políticas y laborales, y esa historia es importante de rescatar”, señala.

“El mundo del fútbol es una gran puerta de entrada para indagar en nuestro pasado e ir tirando del hilo de la memoria para desenrollar la madeja. Pero no simplemente por una cuestión nostálgica, sino para preguntarnos por las transformaciones que sucedieron en nuestro territorio y por qué sucedieron. ¿Qué ocurría en el país y en el barrio en aquella época? ¿Quiénes gobernaban el Estado? ¿Qué políticas públicas llevaban adelante? ¿Cómo impactaban en nuestra sociedad? ¿Qué diferencias y similitudes encontramos entre aquel ayer y este hoy? ¿Cómo llegamos hasta acá?”, plantea de manera abierta.

“Hay una poderosa metáfora que surgió en nuestros encuentros: ese viejo estadio ya no está físicamente porque lo demolieron y construyeron encima, edificios, casas, talleres, comercios. Pero está en nuestra memoria –advierte–. Hay quienes pretenden también borrar nuestra memoria y construir encima otras cosas. En Barracas, en octubre, como tantas otras veces, comenzaremos a desenterrar esa memoria, a despejar esos cimientos y a construir sobre ellos, no solo lo que somos, sino lo que queremos ser.”

Escrito por
Oscar Muñoz
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