• Buscar
           

UN PERÍODO COMPLEJO

Por Felipe Pigna. Director General

El 10 de diciembre de 1983, tras siete años de horror, corrupción y entrega del patrimonio nacional, el pueblo argentino recuperaba la democracia. Asumía la presidencia Raúl Alfonsín, que se había impuesto sobre el candidato peronista Ítalo Lúder con el 52 por ciento de los votos. Alfonsín había centrado su campaña electoral en un llamamiento democrático basado en la defensa de los derechos humanos y la promesa de terminar con el hambre y llevar salud y educación a todos los argentinos.

El 14 de diciembre de 1983 el gobierno radical anuló la Ley de Autoamnistía dictada por el último presidente de facto, Reynaldo Bignone, y dispuso el juzgamiento, por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, de los miembros de las tres primeras Juntas Militares de la dictadura y el enjuiciamiento por la Justicia civil de las cúpulas guerrilleras del ERP y Montoneros.Por el decreto 187, fue creada la Conadep, integrada por prestigiosas personalidades de la sociedad argentina.Juan Alemann, ex secretario de Hacienda de la dictadura, había afirmado que el próximo gobierno estaría tan inhibido para actuar que virtualmente estaría condenado al fracaso. Hablaba con conocimiento de causa: él fue uno de los responsables de dejarle a la democracia un país minado. El poder económico, formado por el capital extranjero y los grandes grupos locales, logró durante la dictadura el control de todo el proceso productivo y financiero con base en la explotación de los trabajadores y la subordinación del Estado a sus intereses particulares. La deuda externa, que en 1976 sumaba 9.700 millones de dólares, llegaba en diciembre de 1983 a los 45.000 millones. De esa cifra, el 70 por ciento correspondía a deuda privada contraída por los treinta grupos económicos y las cien empresas trasnacionales más poderosas del país. En noviembre de 1982, a través del decreto 251 del Banco Central, firmado por su presidente, Domingo Felipe Cavallo, la deuda externa privada había sido transferida al conjunto de la sociedad obligando al Estado a destinar cada vez más fondos al pago de la deuda.

Para el Ministerio de Economía fue designado Bernardo Grinspun. El nuevo ministro trató de aplicar las tradicionales medidas distribucionistas, ligadas a las ideas keynesianas, logrando, inicialmente, reactivar el mercado interno mediante subas salariales, control de precios y créditos a las pequeñas empresas. Pasarían muchos años para que un equipo económico aplicara este tipo de medidas. Con la salida de Grinspun, en febrero de 1985, y la llegada de Juan Vital Sourrouille, se produjo un cambio de orientación con parámetros más cercanos a las políticas de los mal llamados “organismos internacionales de crédito”.

La censura quedó eliminada y se disolvió el tristemente célebre Ente de Calificaciones Cinematográficas, que determinaba qué películas podían ver los argentinos según la ética y la estética de los miembros de la dictadura militar y de asociaciones civiles cómplices del genocidio. El cine vivió un saludable renacimiento y, acorde con los tiempos, abordó temas de actualidad o de contenido político. El mercado editorial creció notablemente en consonancia con un público ávido de ponerse al día con todo lo que no le habían dejado leer durante los siete años de oscurantismo de la dictadura. El gobierno de Alfonsín, un período complejo signado por una verdadera pesada herencia, estuvo marcado por grandes avances y retrocesos. Un indiscutido respeto por las libertades civiles, el fomento de la cultura y la educación, un intento de redistribución del ingreso y de promoción de la industria nacional devastada por el régimen, un nuevo realineamiento internacional en un contexto altamente desfavorable para el progresismo liderado por el derechista Ronald Reagan, y la promoción del juicio a las Juntas Militares. Los retrocesos fueron, sin duda, el cambio de política económica a comienzos de 1985 y las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, reclamadas por los sectores más reaccionarios de la sociedad y la derecha radical y obtenida bajo presión militar con tres alzamientos con alta repercusión en los mandos medios y bajos del ejército y vistos con buenos ojos por las comandancias.

Escrito por
Redacción
Ver todos los artículos
Instagram has returned empty data. Please authorize your Instagram account in the plugin settings .
Escrito por Redacción
A %d blogueros les gusta esto: