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El alto costo de las billeteras electrónicas

NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES JULIO 28: La fintech Mercado Pago habilitó desde este lunes la posibilidad de operar con dólar oficial en su aplicación sumándose a las transacciones del mercado cambiario que dominan tradicionalmente los bancos. FOTO: (X/ Redes@mercadopago)/ NA.

Lo que se inició como una promesa de democratizar las finanzas terminó siendo una nueva estocada contra los sectores populares.

Las fintech, aplicaciones y tecnologías para productos financieros, podrían haber sido la llave de una democratización bancaria virtuosa para el grueso de la población, esto es, permitir el beneficio de obtener un rendimiento para la inversión del ahorro y/o acceso al crédito. Sin embargo, su aplicación en el país fue bajo condiciones tan leoninas y desventajosas para el grueso de la población que, al observar los datos duros, se puede verificar que el remedio terminó siendo peor que la enfermedad.

Sucede que con remuneraciones siempre por debajo de la inflación (tasas negativas) para los ahorristas y, sobre todo, tasas astronómicamente altas para los préstamos, imposibles de afrontar para millones de trabajadores precarizados, las fintech parecen haber desperdiciado la oportunidad de masificar el acceso al ahorro y al crédito en los sectores populares, sector que hoy no encuentra forma de afrontar las deudas que tomaron en muchos casos para compensar la caída de sus ingresos, que fue de cerca del 9 por ciento en los salarios privados y de 24 en las jubilaciones a partir de la asunción de Javier Milei como presidente en diciembre de 2023.

De acuerdo con un estudio del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía, el primer paso para el actual fenómeno fue el desahorro de las familias durante 2024, pues las personas con un plazo fijo pasaron de 4,8 millones a inicios de ese año a 2,6 millones en el final de 2024. Esto es analizado por este centro como que “casi la mitad de los ahorristas se quedó sin colchón” para afrontar la pérdida de poder adquisitivo en su salario o la pérdida de su empleo.

De esta forma, añaden, se profundizó la tendencia de usar las fintech que habían salido al mercado en 2021, hasta llegar a los 11,1 millones de usuarios en la actualidad, entre los cuales se destaca el caso de Mercado Libre, que se convirtió en el prestamista más masivo de la Argentina, al pasar de tener de tres millones a 6,5 millones de deudores en dos años, con lo que ganó en el país el 66 por ciento de su facturación prestando plata mediante su fintech Mercado Pago, contra el 38 por ciento de su ganancia por este rubro en el resto de la región. En esta empresa, señala el mismo Mirador, la mora aumentó en dos años del 9 al 17 por ciento, y a nivel general los deudores en mora pasaron de 0,5 a 5,9 millones, con lo que mientras que en julio de 2024 catorce de cada cien personas con deuda no podían pagarla, para junio de este año esa mora se duplicó para llegar al 28 por ciento.

De hecho, de acuerdo con el Instituto Argentina Grande, la mora de los créditos no bancarios lleva 21 meses de aumento consecutivo, e incluso para julio 882.173 deudores ya tenían transferidas sus deudas a casas de cobranza, donde once entidades concentran el 15 por ciento de los morosos del país.

Además de la caída salarial y el auge y facilidad para obtener crédito mediante una fintech, el Mirador describe como otro de los motores de la “bola de nieve” el hecho de que mientras un préstamo bancario cuesta 4,1 por ciento mensual por sobre la inflación, una fintech más que lo duplica, al cobrar un 8,9 por ciento más inflación. Es decir que, en este último caso, la tasa promueve que “una deuda se duplique sola en menos de un año”, lo cual provoca que, mientras un banco público posee un 15 por ciento de mora, el crédito de las fintech trepe al 56 por ciento con montos que además son menores, pues mientras que la deuda mediana de un banco es de 1.357.000 pesos, en un crédito fintech es de 489 mil pesos. Así, concluyen, “cuanto menos tenés, menos te prestan y más caro”.

Jóvenes, el punto más débil

Según señala el Instituto Argentina Grande en su último informe, los más jóvenes son el único grupo donde hay más deudores morosos con fintech que con bancos, pues el 19,4 por ciento de los deudores jóvenes tiene por lo menos una línea de deuda morosa con una fintech, y solo el 7,9 por ciento tiene una deuda morosa con bancos. Si se tiene en cuenta que según este centro de estudios cerca del 60 por ciento de los jóvenes se encuentra llevando adelante un empleo desprotegido, no es casualidad que dentro de los menores de 30 años la mora haya pasado del 21 al 39 por ciento. Incluso, un informe recientemente elaborado por el Banco de la Provincia de Buenos Aires señala que nueve de cada diez jóvenes de entre 18 y 21 años “ingresa antes en mora que en el mercado laboral”, en parte porque el 92 por ciento de los jóvenes en mora no posee empleo en relación de dependencia y el 90 por ciento no registra ningún tipo de actividad formal, con lo que, apunta el informe, el sistema los incluye mediante el crédito pero los excluye laboralmente.

De esta forma, frente a la iniciativa del gobierno y economistas oficialistas de modificar y resolver este cuadro de situación mediante clases en los secundario e información clara sobre tasas de interés y plazos de devolución, el Mirador sostiene que “ninguna política de educación financiera, ninguna advertencia sobre el uso responsable del crédito y ningún registro de deudores modifica esta secuencia. Lo único que la modifica es que el trabajo vuelva a pagar lo que cuesta vivir”.

Escrito por
Julián Blejmar
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