Se puede atesorar nostalgia de lo no vivido? Una presentación de cualquiera de las tantas bandas tributo que orbitan el universo Beatle es un evento artístico, pero también un viaje en el tiempo hacia las distintas eras que los Fab Four atravesaron en su fulgurante periplo hacia la eternidad. Desde los comienzos subterráneos en su natal Liverpool hasta la sofisticada ingeniería de estudio del final, pasando por la flequilluda Beatlemanía, una de las escalas predilectas y más rendidoras en términos de marketing.
Allá lejos y hace tiempo, cruzando el charco, un grupo de muchachos duplicó el formato clásico, adoptando indumentaria e instrumentación comprada a coleccionistas, y se largó al ruedo. Eran, son, los Danger Four, la banda Beatle más antigua y perdurable de este rincón del orbe. Surgida bajo el liderazgo de Coco Boudakian hacia 1983, primero se hicieron conocidos en Montevideo y en todo Uruguay, completando 120 funciones en un año en el Teatro Millington Drake, con el auspicio de la Embajada de Gran Bretaña. Tocando en Punta del Este, los descubrió Juan Alberto Badía, quien los invitó a desembarcar en Buenos Aires, presentándolos en la apertura de su icónico programa de televisión, Badía y Compañía (1986). El impacto fue digno del motivo de inspiración: colapsaron las líneas telefónicas de aquel tiempo analógico, y el animador, fanático de los Beatles, se congratuló en repetir la invitación para el sábado siguiente.
Radicados en esta orilla del Plata, lo que siguió fue la producción de un envío especial de la cadena BBC, que los distinguió con el título de “embajadores itinerantes”, avalado por tres décadas consecutivas de actividad, actuando en el Shea Stadium de Nueva York, la Quinta Vergara de Viña del Mar, el Estadio Mundialista de Mar del Plata y Obras Sanitarias de Buenos Aires, entre otros muchos escenarios.
PREMISA Y LEGADO
“Cierre los ojos y escuchará a los Beatles”, es la premisa que mantienen como rasgo de identidad, aun después del fallecimiento de Boudakian (2023), quien asumía el rol de George Harrison en la primera guitarra.
La misma obsesión motivó a los hermanos Patricio y Diego Pérez a consumir todo el material disponible sobre la rica vida y obra de John, Paul, George y Ringo, en discos, libros y revistas, hasta que la afición devino en profesión.
Bautizados The Beats, con un look prolijamente estudiado al detalle, el cuarteto que completaron hacia 1987 tuvo su gran espaldarazo mundial una década después, cuando se consagraron Mejor Banda Beatle del Mundo (1996) en la Convención Anual celebrada entre Liverpool y Londres, las mecas del fenómeno.
Producidos por Litto Nebbia para su sello Melopea, llegaron por primera vez al disco con Please Please Me (1998), homónimo del original, respetando escrupulosamente interpretación y arreglos. Le siguieron otros tres trabajos discográficos y no menos de una treintena de espectáculos temáticos, incluyendo uno dedicado específicamente a la obra solista de Lennon, Homenaje (2000).
Más acá en el tiempo y en formato televisivo, Estef Figueroa vivió su cuarto de hora de fama, ganándose al jurado de La Voz Argentina (versión 2022), pero sorprendió previamente cuando se reveló no solo fan de Lennon, sino también su intérprete e imitadora, que llegó a impresionar por el parecido a su mismísima hermana, Julia, en una presentación en Inglaterra con la banda tributo que integra.
RECREACIÓN Y DEVOCIÓN
¿Se puede ser John Lennon en la vida y en el arte? Javier Parisi se metió en la piel del músico y del hombre para recrearlo en el musical This Girl, the Cynthia Powell Story, la versión de la primera mujer y madre de su primogénito Julian, estrenada en la Semana Beatle de Liverpool 2019.
Por entonces, este vecino de Lanús nacido en 1980, justamente el año del asesinato de Lennon, llevaba décadas perfeccionando su recreación, tanto en la consabida banda tributo como en la vida misma. Cuando se compró por internet la famosa gorra de cuero creada por Helen Anderson promediando los años 60, para su amigo de juventud, y le mandó una foto luciéndola, la diseñadora quedó tan impresionada por la semejanza que lo propuso para el casting, en el que resultó elegido, compitiendo con mayoría de artistas locales.
Conjugando la veta musical que se expresa en los escenarios con el afán historicista, Octavio Cavalli volcó su devoción en la primera publicación argentina escrita sobre el Beatle mártir: Bendito Lennon, la biografía total y definitiva, después de diez años de recopilación de información, en algunos casos nueva o desconocida.
Distinto y particular, además de exitoso, es el caso de Nube 9, una banda Beatle que no replica ni imita a sus ídolos. “A diferencia de otras bandas, Nube 9 es una banda de rock interpretando las canciones; no replicamos ni la formación ni el look de la banda original”, se desmarca Fernando Blanco (bajo y voz), que comparte liderazgo con Lucrecia López Sanz (guitarra y voz). “Nuestra propuesta se mantiene lejana a la imitación y fiel en lo musical. Los shows suelen ser temáticos, con la interpretación de discos completos o un recorrido por las carreras solistas o de algún género en particular”, detalla Blanco.
Con una trayectoria que arranca en 2001, Nube 9 es invitada habitual de la Semana Beatle ya desde 2006, fue incorporada al Hall of Fame del evento en 2011 y llegó hasta Rusia, compartiendo cartel con el legendario Pete Best, baterista del combo en sus inicios.
Aquel mismo año y para completar el sueño del pibe, también le hizo el aguante a su sucesor Ringo Starr en su primera presentación en Argentina.
En definitiva, hay muchas maneras de sentirse un Beatle y no morir en el intento.
