• Buscar

Caras y Caretas

           

Maduro contra el mundo 

Nicolás Maduro juró por un nuevo mandato al frente de Venezuela, en medio de un clima de tensión y rechazo a su legitimidad. FOTO: (XINHUA/NA).

El presidente venezolano asumió su tercer mandato con un alto índice de cuestionamiento internacional. Las razones del vacío político a nivel global.

“Sin la desolación y el frío del invierno, no habría calor ni esplendor en la primavera. Las calamidades me han templado y endurecido, han convertido mi mente en acero” (Ho Chi Minh, Cuadernos de la cárcel). 

Asumió nuevamente el chavismo en Venezuela y los Estados Unidos siguen pidiendo recompensa por la cabeza de Nicolás Maduro. Para entender este odio acérrimo, esta construcción mediática contra el presidente Maduro, y para comprender por qué incluso algunos sectores de izquierda y progresistas de América latina se suman a esas voces de la discordia, hay que entender brevemente cómo se llegó a esta situación. Lo que hicieron con Venezuela es la clásica intervención de los Estados Unidos en los países del Tercer Mundo, en la era del neoliberalismo. Otros países fueron intervenidos de manera similar, con golpes de Estado no convencionales: lawfare, guerras híbridas, golpes blandos y así. Un informe de WikiLeaks reveló que lo que el imperialismo se proponía era “penetrar la base política de Chávez”, “dividir el chavismo”, “proteger los negocios y activos de los Estados Unidos” y “aislar a Chávez internacionalmente”.  

Pese al aparato criminal estadounidense, Chávez tuvo el apoyo permanente de su pueblo hasta su muerte en 2013. Entonces comenzó la embestida feroz contra Nicolás Maduro, con la implementación de medidas coercitivas y unilaterales que llamaron sanciones. ¿Por qué? ¿Cuál es el principal consumidor de petróleo a nivel mundial? Estados Unidos, con aproximadamente 19 millones de barriles por día. Entonces, ¿casualidad o perspicacia la de los amigos imperialistas en su afán de asirse con uno de los territorios más ricos en petróleo? Desde que Hugo Chávez Frías fue electo presidente, y luego con Nicolás Maduro, el Estado ha puesto a disposición del pueblo los bienes comunes, actualmente mediante las siete transformaciones que hoy Maduro rectifica. El Plan 7T representa una visión integral de transformación nacional que busca adaptar el proyecto bolivariano a los desafíos contemporáneos. Su implementación exitosa dependerá de la capacidad del gobierno para transitar las complejidades de la guerra híbrida impuesta y mantener el consenso social necesario para estas reformas estructurales. 

Las actas, las actas, pero ¿qué actas? 

Los gobiernos piden las actas para verificar el triunfo de Nicolás Maduro. No se dignan a reflexionar y dejar de repetir como loros un discurso que busca la desestabilización y desconfianza permanente. Las actas de escrutinio se imprimen en un papel de seguridad, con un código único, alfanumérico, que las autoridades y apoderados firman. Estas actas son las que permiten a los partidos políticos verificar sus resultados con los transmitidos por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Aquí aparece una falacia de la oposición: afirmar que tiene otras actas, diferentes a las distribuidas durante las elecciones y avaladas por los diferentes partidos políticos, que convalidarían de manera irrebatible su “victoria aplastante”.  

Las guerras híbridas son modos intervencionistas de fuerzas regulares e irregulares que combinan diferentes medios, militares o no, de manera explícita o implícita, con un plan de inteligencia bien diseñado. Son mutaciones de la guerra, dice Guillem Colom Piella: “Bajo el umbral del conflicto armado o cualquier manifestación de guerra política que entrañe el empleo de medios diplomáticos, informativos, militares, económicos, financieros, legales o de inteligencia en tiempo de paz, crisis y guerras”. El objetivo principal del imperialismo es generar una situación de caos dentro y fuera del país que van a atacar. También, puede producir un conflicto bélico, no asociado directamente con los Estados Unidos, con el fin de que la “comunidad internacional” se sienta parte, opine, se sume al conflicto. Esta guerra convirtió a Venezuela en un monstruo y la sociedad se la terminó creyendo. 

Pan y circo 

El caso es que la intentona de meter a Juan Guaidó como presidente no les sirvió, derrocharon una cantidad de plata infernal y ahora aparece de paso por la Argentina el títere de Edmundo González Urrutia, quien fue recibido por el presidente Javier Milei. Mientras montaron este circo, el presidente Nicolás Maduro dio un discurso excepcional y revolucionario. La batalla en Venezuela se juega en cada territorio, en cada vida, en cada resistencia contra el neoliberalismo dominante. Están en guerra y en revolución. Mientras el pueblo argentino vive una desintegración social, sometido por oligarquías mafiosas que lo endeudan y empobrecen, el pueblo de Venezuela da una lección de resistencia. Y hasta que los argentinos no recuperemos la moral y la ética de una vida digna, no se podrá salir de este estado de excepción al que nos están sometiendo. En la historia del continente americano, hay numerosos ejemplos para entender este proceso. El gobierno de La Libertad Avanza tiene a la sociedad aterrada. Hasta que ellos no sientan terror, no lograremos poner freno a la cultura del sadismo a la que nos están arrastrando. 

Escrito por
Silvina Pachelo
Ver todos los artículos
Escrito por Silvina Pachelo

Descubre más desde Caras y Caretas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo