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Caras y Caretas

           

Las más maravillosas músicas

Desde la autogestión, la Orquesta Argentina de Mujeres Celia Torrá rescata el legado de la gran violinista y directora y abre espacios a la participación femenina en la música.

La Orquesta Argentina de Mujeres Celia Torrá acaba de sacar a la luz el disco Ciclo Miniaturas (Homenaje a Celia Torrá). Clara Parodi, una de sus directoras, cuenta a Caras y Caretas cómo fue el proceso y cómo surgió esta orquesta de mujeres. 

“El disco en sí es el resultado de un proyecto que se viene llevando desde 2019 junto con el Foro Argentino Compositoras y la Orquesta de Mujeres Celia Torrá. Este proyecto nace en el encuentro junto con Eva Lopszyc y Nelly Gómez, que en ese momento eran las autoridades del Foro. La idea surge a partir de una obra de Torrá que nunca se había grabado, ‘En piragua’, que es el primer movimiento de la Suite incaica. Hace muy poco se recuperó el material y la Orquesta Juan de Dios Filiberto hizo la puesta en valor, pero nunca se pudo hacer una grabación fonográfica. Con esto, trece compositoras hicieron un pequeño homenaje, inspirándose en cómo se sentían interpeladas por esta música de Celia Torrá. Si bien el proyecto se pensó en 2019, con la pandemia de por medio se tuvo que frenar, y se empezó a reproyectar a mediados de julio-agosto de 2022. Se hizo una convocatoria para las compositoras y a fines de ese año se habían hecho ya las trece obras. Este proyecto se acercó, una vez que teníamos todo el material listo para empezar a hacerlo sonar, al Centro de Investigación en Audio y Música (CIAM) en Tecnópolis. Ahí nos recibió su directora, Natalia Perelman, se vio muy interesada en poner en valor, en  generar un nuevo material que sea original, e incluso la obra de Celia, que si bien es de 1942, no tenía una grabación de estudio. Pudimos dejar este patrimonio a partir de esta conjunción, la Orquesta Mujeres por un lado, el Foro por otro, y el CIAM, y así se realizó este proyecto de materializar el Ciclo Miniatura”, cuenta Parodi. 

–¿Quién fue Celia Torrá?

–Celia Torrá fue una compositora, directora de orquesta y violinista de principios del siglo XX. Nació en Concepción del Uruguay, se formó en Buenos Aires y recibió becas para estudiar en Europa. Luego volvió a la Argentina y fue la primera compositora mujer en dirigir en el Teatro Colón y dirigir su propia obra ahí. Además, fundó la Asociación Coral Argentina y, luego, la fusionó y armó la Asociación Sinfónica Femenina, el primer registro de una orquesta sinfónica integrada completamente por mujeres, en una época en que las mujeres no podían acceder a pertenecer a cuerpos estables o era muy complejo su ingreso. Sumado a eso, armó el primer coro profesional de obreros de la fábrica Philips. Permitió que trabajadores de las fábricas pudieran acceder a una formación profesional y a consolidar un coro profesional. Es una compositora que abrió caminos y puertas a un montón de personas, permitiendo esta democratización de la cultura y el acceso a ese derecho. Por eso la orquesta lleva como homenaje a ella su nombre. 

–¿Cómo fue la producción, grabación y edición del disco? 

–El proceso de grabación y producción fue bastante arduo, un poco a contrarreloj, porque el registro de estas miniaturas consta de trece piezas originales de compositoras pertenecientes al Foro, nuevas, a estrenar, más la obra de Celia, un total de catorce obras, con un orgánico muy diverso, con instrumentaciones, estéticas muy diversas, más folklórico, algo contemporáneo experimental, más performático. Un trabajo que hicimos en febrero de 2023, de ensayos bastante arduos, pero fueron tres semanas a contrarreloj para poder armar este registro de obras. Y en marzo se hicieron las grabaciones. Estas grabaciones fueron un proceso por disponibilidad, se hicieron en tres días, también había que tratar de congeniar el tiempo. Durante una semana estuvimos trabajando en el estudio. Luego hicimos una segunda tanda de unas obras más complejas que las dejamos madurar un poco más y con disponibilidad que tenía también el estudio del CIAM, que se hicieron en octubre. En total, fueron cinco sesiones de grabación que íbamos organizando según el orgánico que tenía la obra, junto con la producción del instituto del CIAM. Armamos una agenda de horarios y también la cuestión técnica de cómo disponer, porque no entrábamos todos en la misma sala. Fue una cuestión también de acústica, de tomas, de sonidos. Ese fue el proceso de elaboración de la grabación. Y, luego, el proceso de estudio, que estuvo a cargo de Francisco Parodi y Marcos Tejada. Ellos hicieron el proceso de mezcla, en Home Studio, es decir, cada uno con sus computadoras personales. Se hizo el proceso de mezcla, de corrección de balances, de sacar ruidos, porque éramos casi cuarenta en el estudio, entonces siempre algún ruido había. Y luego, en el estudio del CIAM, a fin del año pasado, en diciembre, junto con Bruno Marchetti, quien hizo el mastering final, se hizo el master de toda esta pieza, de todo este registro, que tiene una característica que, además, no todo se mezcló en audio normal, podríamos decirlo en estéreo, sino también, como el estudio dispone, que es la que tienen los estudios de cine, algunas de las piezas que tenían una sonoridad espacial se hicieron con ese tratamiento. Y por último, este año generamos un convenio con el Instituto Nacional de la Música y con la Agregadora AMA, del Inamu, donde este disco se cargó de manera pública y gratuita para que todos puedan acceder a las plataformas y el disco quede como patrimonio para toda la comunidad. 

–¿Cuándo y cómo surgió la Orquesta Argentina de Mujeres Celia Torrá? ¿Quiénes la integran y qué proyectos tienen? 

–La orquesta nació a principios de 2019, con la idea de seguir este legado de Celia Torrá, de unir a las mujeres músicas profesionales y poder dar un poco de tributo en ese sentido y generar un espacio. Esto se hizo para el Festival del Banco de Mujeres Músicas, que organizaba la Fundación Mercedes Sosa, que armó este proyecto y por eso decidió ponerle el nombre de Celia Torrá, en mención y homenaje a ella. Cecilia Layseca y Valeria Tartara fueron las que nos convocaron. Entonces hicimos nuestra primera presentación en la Fundación Mercedes Sosa. Luego, con la pandemia se frenó y en 2021 Flavia Guzmán nos convocó para volver a encontrarnos y hacer un homenaje por el Día de la Mujer en el Puente de la Mujer. Ahí filmamos, se hizo un proyecto que se llama Proyecto 8M, donde nos encontramos básicamente todas las que pertenecíamos al proyecto de la Orquesta de Mujeres haciendo “Canción sin miedo”, de Vivir Quintana. Se hizo esta filmación, tocamos con todos los distanciamientos porque estábamos todavía recién en la cola de la pandemia, pero quedó ahí el corazoncito de volver a encontrarnos y darle vida a este proyecto. Así que nos volvimos a juntar en 2022 y a partir de entonces el proyecto empezó a crecer un montón. Se hizo convocatoria, en los conservatorios Astor Piazzolla y Manuel de Falla nos han brindado sus puertas para ensayar, para hacer conciertos, para promover un poco el proyecto también, ya que es autogestivo. Y así venimos creciendo desde ese entonces. La orquesta ha recibido premios de Radio Nacional por ser la orquesta en la categoría Premios de Puesta en Valor a la Música Argentina y Premios por Políticas de Género. Ha tenido también premios y fomentos del Inamu, del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires, de Mecenazgo, que es lo que permite sostener y crecer. Ahora estamos haciendo un proyecto junto con Charo Bogarín y Anahí Mariluán, que se llama Voces Ancestrales, para poner en valor las músicas tradicionales de nuestra América, haciendo un proyecto de grabación, de edición. Y junto con Charo hacemos conciertos interactivos.  

–¿La Argentina tiene una orquesta oficial? 

–No, orquesta oficial no, sí tiene orquestas oficiales que son las orquestas estables o estatales como la Sinfónica Nacional y la Filiberto, la Filarmónica o la Estable del Teatro Colón que dependen de la ciudad de Buenos Aires. Hay alrededor de ochenta orquestas estatales, oficiales que dependen de distintos estamentos pero siempre son organismos mixtos. Hoy en día los cupos están siendo muchísimo más parejos en todos estos organismos, antes no. Hoy por suerte estamos contando otra historia en nuestras antípodas musicales. La orquesta también se proponía generar esa conciencia, abrir un poco esta cuestión de los espacios y los cupos. 

–¿Cómo es llegar a dirigir una orquesta de mujeres? 

–Hoy en día lo importante es tratar de habitar espacios, de abrir puertas, de abrir caminos, como en su momento lo hizo Celia. Hay una foto muy interesante de ella, en donde está sentada justo con Alberto Ginastera, con Williams, es decir, con el legado de los compositores más reconocidos de la Argentina, y ella está sentada a la par. El aprendizaje que fuimos tomando con esta agrupación es generar estos espacios desde el abrir el lugar para otras, desde poder sembrar, desde la cultura, desde el respeto, desde el arte, desde habitar los lugares. Esa es la búsqueda que hacemos. Y algo particular que tiene esta orquesta también tiene que ver con la sinergia de ser un proyecto autogestivo, que tiene una perspectiva más colectiva. Poder sostener un espacio de esta idiosincrasia tiene que ver con el trabajo comunitario también. 

–¿Qué dificultades encuentran? 

–En cuestión de dificultades, siempre sostener un espacio autogestivo es mucho más complejo porque los financiamientos a veces son muy magros o imposibles de conseguir y a veces también se hace difícil poder entrar en la rueda de ciclos o eventos o espacios, sobre todo auditorios y demás, que incluso muchos son públicos, en donde se pueda mostrar y visibilizar la tarea que se viene haciendo. Eso es lo más complejo que hoy está costando sostener, siendo también un espacio a pulmón. 

–¿Dónde se estudia para ser directora de orquesta? 

–Yo me formé en el Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla, con Miguel Ángel Gilardi. Después seguí reforzando mis estudios. Estudié de manera particular con Santiago Santero, y me especialicé en música contemporánea. También me formé con Luis Gorelik, tanto de manera particular como con una beca que tuve con el Consejo Federal de Inversiones, y terminé estudiando con él, junto con la Sinfónica de Entre Ríos. Y haciendo distintas capacitaciones, cursos, haciendo masterclass con diversos maestros. Hoy en día las instituciones para estudiar dirección, formales, son el Conservatorio Superior Manuel de Falla, la Universidad Nacional de las Artes, la Universidad Católica, por lo menos aquí en el AMBA. Está también la Universidad de La Plata y en Mendoza se está haciendo una Diplomatura en Dirección, en la Universidad Nacional de Cuyo. Y, si mal no recuerdo, en la Universidad del Litoral también se puede estudiar la carrera de Dirección de Orquesta. Eso es dentro de un marco de formación oficial, pero hay un lado más informal que también nos permite hacer carrera: estudiar con directores de orquesta de manera particular o haciendo cursos, eso también permite ir haciendo las horas de vuelo que los directores de orquesta tenemos que tener para poder estar frente a una orquesta. 

–¿En el país son reconocidas las mujeres músicas? 

–Hoy en día se están abriendo espacios, todavía cuesta, en el rubro de la dirección. Están abriéndose espacios a directoras con buenas trayectorias y podemos hablar de algunas directoras que ya están empezando a tener una programación en las orquestas más importantes, como Natalia Salinas, Lucía Zicos, María Laura Muñiz, Yeny Delgado. Ellas podrían ser quienes vienen haciendo un caminito importante y empiezan a ser bandera de nuestra tarea. Estamos entrando en un nuevo horizonte, pero como nuevo horizonte también las transiciones son lentas. 

–¿Cómo surgió en vos este amor por la música? ¿Por qué el saxo? ¿Tocás otros instrumentos? 

–Empecé música desde muy chiquita, a los 7 años, mucho no recuerdo por qué elegí el saxofón. Soy de José C. Paz, provincia de Buenos Aires, a unos 40 kilómetros de la capital. Cuando iba a comenzar, por lo que recuerdo y me cuentan mis padres, siempre trataba de imitar los sonidos de los instrumentos con la voz. Siempre me gustó más la parte instrumental. Por la edad no podía ingresar en el conservatorio, pero justo se abrió la Escuela de Música en José C. Paz. Y yo siempre pedía tocar saxofón, así comenzó. A los 15 decidí estudiar formalmente, y entré al conservatorio. Luego, cuando terminé el secundario, a los 17, hice el ingreso para entrar a la carrera de Dirección de Orquesta. Mi instrumento troncal es el saxofón, también toco flauta traversa, corno francés, piano y guitarra. 

Las integrantes de la Orquesta Argentina de Mujeres Celia Torrá

Violines 1: Paula Longobardi (concertino), Josefina Cajal, Liliana Rodríguez Neira, Victoria Mayorquín Cortéz, Eugenia Amarilla.

Violines 2: Estefanía Araoz de Lamadrid, Luciana Aolita, Sofía Aguilar.

Viola: Guadalupe Martínez, Luna Lovizio, Cecilia De Feo.

Cellos: Indiana Branchesi, Micaela Mancuello, María José Maure, Brenda Melnyk.

Contrabajos: Patricia González, Agustina Lucero.

Flautas: Daniela Albamonte, Paula César, Javiera Olavarría Schellhorn, Soledad Suárez.

Oboe: Verónica  Kazimierczak.

Clarinetes: Estefanía Soba, Ailín Flaminman, Noelia González, Laura Suárez.

Clarinete bajo: Pamela Sleiman.

Saxo: Carolina Cervetto.

Trompeta: Mayra Andersen.

Trombón: Macarena Alvarado, Paloma Scassano.

Piano: Roxana Baldor, Andrea Pitterman.

Guitarra: Florencia Knoblovits.

Percusión: Daniela Cervetto, Lucila Pérez.

Voces: Luz Matas, Flavia Axelirud.

Dirección: Flavia Guzmán, Clara Parodi 

Escrito por
Claudia Ainchil
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