Argentina tiene tres estrellas en su cielo futbolero. En el primer Mundial de 1930 en Uruguay estuvo cerca de conseguir la primera: iba ganando la final, pero cayó ante la garra de los locales. Cuarenta y ocho años (y ocho mundiales) después, en la Copa organizada en casa, durante la peor dictadura genocida de nuestra historia, con Mario Kempes como figura, finalmente lo logró. La segunda llegó rápido, ocho años después, en México 1986, con Diego Maradona como líder y genio del fútbol mundial, que llevó junto a todo el equipo la Copa del Mundo al balcón de la Casa Rosada para ofrecérsela al pueblo. La tercera tardó treinta y ocho años en llegar. Volvió a estar cerca en la final de Italia 1990 pero cayó ante Alemania, en Brasil 2014 volvió a perder en una final ante los germanos, pero en Qatar 2022 lo logró y esta vez fue Lionel Messi quien encabezó la gesta. Mario, Diego y Lionel; Kempes, Maradona y Messi, los tres llevaron la camiseta número 10 con personalidades muy diferentes y comprobamos, como dice la canción, que la pelota hay que dársela siempre a ellos.
Mario, Diego y Lionel. Tres estrellas: 78, 86 y 22. Mario jugó tres mundiales: Alemania 74, Argentina 78 y España 82. Diego también: España 82, Italia 90 y Estados Unidos 94. Para Lionel este será el sexto: Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y estará este año en México/Estados Unidos/Canadá 2026.
DE DONDE SOY
Mario es cordobés de Bell Ville, debutó en Instituto en 1973 a los 19 años, brilló en Rosario Central con 97 goles en tres años. Se fue al Valencia de España entre 1976 y 1980, donde anotó 125 goles, ganó una Copa del Rey, una Recopa de Europa y una Supercopa de Europa. Volvió para jugar en River, donde obtuvo el Nacional de 1981. Después volvió a Valencia, jugó también en Hércules de España y First Vienna, St. Polten y Kremser de Austria. Actualmente es comentarista en la cadena ESPN y en el videojuego de EA Sports FIFA desde el FIFA 13.
Diego nació en Lanús, debutó a los 16 años en Argentinos Juniors en 1976. En 1981 pasó a Boca y salió campeón del Metropolitano, al año siguiente se fue al Barcelona de España, donde obtuvo la Copa del Rey, la Copa de la Liga y la Supercopa de España; en 1984 pasó al Napoli de Italia, donde ganó dos Serie A, una Copa UEFA, una Copa de Italia y una Supercopa de Italia; en 1992 jugó en el Sevilla de España, en 1993 volvió al país para jugar en Newell’s Old Boys y terminó su carrera en Boca del 95 al 97. Fue entrenador de varios equipos y de la Selección Argentina entre 2008 y 2010.
Lionel es rosarino, nació en 1987. No jugó en el fútbol argentino. Empezó las inferiores en Newell’s Old Boys y las continuó en La Masía, la escuela del Fútbol Club Barcelona, donde jugó entre 2004 y 2021. Luego pasó al Paris Saint Germain, entre 2021 y 2023, y desde entonces juega en el Inter Miami de la liga estadounidense. Con Barcelona ganó diez veces la Liga de España, siete veces la Copa del Rey, siete veces la Supercopa de España, cuatro veces la Liga de Campeones de Europa, tres veces la Supercopa de Europa y dos veces el Mundial de Clubes. Con Inter Miami ganó la Leagues Cup de 2023. Y con Argentina, además, ganó dos Copas América: 2021 y 2024 y una Copa de Campeones Conmebol-UEFA en 2022.
TODOS LOS GOLES
Mario fue el máximo goleador de Argentina 78, con seis tantos. No logró ninguno en la ronda inicial jugada en el estadio de River, ante Hungría, Francia e Italia, pero se destapó en la segunda fase, cuando Argentina fue a jugar a Rosario, hizo los dos de la victoria ante Polonia 2 a 0, dos a Perú en la goleada 6 a 0 y ya en la final, de vuelta en el Monumental, anotó otros dos para el 3 a 1 ante Países Bajos, en tiempo agregado.
Diego hizo cinco goles en México 86. Uno a Italia para el empate 1 a 1 de la ronda inicial, los dos a Inglaterra en cuartos de final (la mano de Dios y el golazo en el que se limpia a todos los ingleses) para la victoria 2 a 1 y los dos en la semifinal contra Bélgica que ganó Argentina 2 a 0.
Lionel, por su parte, hizo siete goles en Qatar 2022. Uno de penal en la sorpresiva derrota ante Arabia Saudita del debut, uno que abrió el partido para la victoria contra México 2 a 0, uno para el 2 a 1 contra Australia en octavos de final, otro en cuartos que fue empate ante Países Bajos 2 a 2 y luego pasó Argentina por penales, otro en la semifinal ante Croacia para la victoria 3 a 0 y dos en la final para el infarto 3 a 3 y victoria por penales contra Francia, uno de penal y otro en tiempo agregado.
DISTINTAS FORMAS DE VESTIR LA 10
Mario tenía la 10 pero era delantero. Quien efectivamente jugó de diez en la Selección Argentina de 1978 fue Daniel Valencia. Mario aparecía como un centro delantero que ocupaba ese espacio desde el mediocampo, como un falso nueve, porque también había un nueve, que era Leopoldo Luque. Su ubicación era innovadora y muy importante para ese equipo, tanto que el entrenador César Menotti no convocaba a futbolistas de clubes del exterior, pero con él hizo una excepción: Mario jugaba en el Valencia de España y fue el único de ese plantel que vino de Europa. Quizás no se destacaba por su habilidad o sus gambetas, más allá de que sabía mucho con la pelota en los pies, pero sí por su potencia física y por su instinto goleador que pasaba por encima a los defensores rivales.
Diego tenía la 10 y jugaba de diez, pero en aquel equipo dirigido por Carlos Bilardo no había posiciones fijas y él tenía libertad para moverse por todo el frente de ataque. Salvo Diego, todos tenían obligaciones defensivas, incluso los delanteros debían seguir a los defensores rivales cuando se proyectaban. Diego, que siempre se destacó por su sorprendente habilidad para driblear, para controlar la pelota, para llevarla atada a su zurda, en ese mundial llegó a su pico máximo de rendimiento, reuniendo potrero, picardía, velocidad, manejo, estrategia, atrevimiento y gambeta. Con el respaldo de un equipo defensivamente muy sólido y la compañía de Jorge Burruchaga y Jorge Valdano en la parte ofensiva, brilló con toda su luz.
Lionel también tenía la 10, pero no juega de diez, es naturalmente un extremo derecho que también puede jugar de falso nueve como lo demostró en el mejor Barcelona de la historia. Llegó a Qatar liderando un grupo de jóvenes que fueron el recambio de la generación de la edad de Lionel que no pudo ganar la final de Brasil 2014 y que se quedó lejos del objetivo en Rusia 2018. Él y Ángel Di María sobrevivieron a ese recambio y fueron las columnas experimentadas del nuevo grupo conocido como Scaloneta (por el entrenador Lionel Scaloni). Su magia, que siempre parece simple, pero que encuentra el ojo de la aguja de cada partido, que resuelve todos los planteos, que desata todos los nudos, fue la que le permitió desplegar sus alas a pibes como Julián Álvarez, Enzo Fernández, Leandro Paredes, Rodrigo De Paul y Alexis Mac Allister.
