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Caras y Caretas

           

Filba: “Este año será de resistencia”

Amalia Sanz, directora del Festival Internacional de Literatura, cuenta detalles de la 16ª edición, que tendrá quince autores internacionales y más de sesenta artistas nacionales.

Entre el 26 y 29 de septiembre se va a desarrollar en la ciudad de Buenos Aires la 16ª edición del Festival Internacional de Literatura (Filba). Con la presencia de quince autores internacionales y más de sesenta artistas nacionales, el festival contará con entrevistas, diálogos, talleres, lecturas, recitales poéticos, performances, música, cine y biblioteca abierta, actividades en las que se fomenta el encuentro directo entre el público y los escritores.

Hace diez años, al hablar en la apertura de la séptima edición, Martín Kohan afirmó: “Pienso enfocarme en una discusión sobre la cuestión de la autofiguración autoral: de qué manera esa tendencia tiende a relegar los textos y la lectura”. Una década después parece que el camino que ha construido el Filba en sus quince ediciones ha logrado trasladar el peso de la egomanía autoral a la centralidad de la lectura (y del lector como sujeto inevitable de ese proceso).

En ese sentido se expresó su directora, Amalia Sanz, en diálogo con Caras y Caretas, al hablar sobre cierta imagen de elitismo que persiste alrededor del mundo de la intelectualidad literaria. “Es un desafío que todo el tiempo queremos enfrentar. Por eso nos vamos también a otras sedes, a otros barrios, a otras zonas. Ojalá que vayamos más en ese camino. Eso no solo amplía públicos, sino que, equivocadamente para mí, la literatura tiene una distancia con la audiencia. No voy al festival porque leo poco o porque no conozco los autores que vienen, pero todos escuchamos relatos, contamos relatos. Una cosa es que estén en formato de libro y otra cosa es que te lo cuente tu vecina. Pero la literatura está más presente que lo que uno cree en las propias vidas, no solo para los que compran y consumen libros habitualmente. Hay algo de la posibilidad de contar historias o crear historias que lo tenemos intrínsecamente en lo humano. Ojalá que desde Filba podamos poco a poco salir de esa burbuja.”

La ola liberal conservadora que comenzó en la década de 1980 tuvo un impacto muy importante en el mundo de los libros. La industria editorial mundial se concentró hasta límites poco imaginables en otros campos. Megacorporaciones que atraviesan las barreras idiomáticas y continentales han absorbido gran cantidad de editoriales y en la Argentina dos multinacionales son propietarias de los principales sellos, tomando en cuenta la cantidad de títulos publicados y las porciones de mercado que detentan. En cierto modo como respuesta a la crisis de 2001, y por la persistencia de la lectura en nuestro país, emergieron en el mundo editorial buena cantidad de pequeños emprendimientos que, con perfiles definidos y con novedosos catálogos, construyeron no solo un nicho de mercado, sino también una tradición editorial que ocupó un lugar nada desdeñable en el ámbito cultural. Mientras la tradicional Ferial del Libro es el espacio privilegiado de las corporaciones y del público como cliente, hoy el Filba y la FED (Feria de Editores) son espacios donde se privilegia la lectura, el contacto cara a cara y la posibilidad de conocer aquello que el marketing no propone.

El silencio como constructor de sentido

Como todos los años, Filba tiene un tema organizador de gran parte de las actividades. Este año es el silencio.

“Hay muchas mesas de conversación sobre cómo narrar el silencio”, contó Sanz. “Cómo se narra en el cine, cómo se narra en la poesía. En la música el silencio es lo que permite que la nota suene después. En la literatura el silencio es el que permite que una narración tenga un sentido, una consonancia, un ritmo, un pulso.” Entre las actividades dedicadas a pensar el silencio y la narración se destacan el jueves 26 el panel Tres narrativas sobre el silencio; el viernes 27 el diálogo Gramática de lo cruel; y el sábado 28 La paradoja de escribir el silencio.

“El silencio también construye sentido”, explica la directora del Filba para profundizar el concepto de este año, particularmente importante en estos tiempos de ruido comunicacional. “El silencio no se opone a la censura, al hecho de silenciar, se opone al ruido. Hay tanto que todo parece tener el mismo sentido. A veces la calma, el silencio, nos ayuda a pensar y a escuchar mejor. No quiero entrar en el fenómeno de redes, pero es absolutamente tóxico y lesivo lo que está pasando ahí. La apuesta es a bajar, a escuchar, a tratar de hacer silencio para ver qué hay del otro lado.”

En esta edición el Filba vuelve a buscar expandirse en la ciudad, salir de sus espacios tradicionales, y para ello tomará el barrio conocido como la Isla de Paternal. El territorio se abrirá a talleres, micrófono abierto, música, conversación, dibujo en vivo, performances, entre otras formas de encuentro.

La edición 2024 no está exenta de las dificultades que tienen todas las actividades culturales en nuestro país. “Siempre es difícil conseguir apoyo para un evento como este, pero hay un motor básico para la gente que labura en literatura, que es el deseo. Sin deseo no se puede hacer nada en territorios como este donde hay poco financiamiento”, explicó Sanz. “Este año es especialmente complejo, será el más difícil del Filba, no solo por el contexto sociopolítico y económico, no solamente por el financiamiento, sino por un clima de época donde se vuelve todo más complejo, donde la cultura está bastardeada, donde todo lo vinculado a la creación, a lo que se entiende que no es productivo, que no es negocio, está puesto en tensión. Este año más que nunca será de resistencia. Es insistir y resistir”, concluyó.

El Filba tendrá como sede principal el Malba y muchas actividades en quince espacios más, entre los que se encuentran cines, centros culturales, talleres, bares e incluso el cementerio británico. Entre los participantes nacionales en el Filba se cuentan Cristian Alarcón, Diana Bellessi, Jorge Boccanera, Gabriela Cabezón Cámara, Analía Couceyro, Carlos Gamerro, Fernanda García Lao, Liliana Heker, Federico Jeanmaire, Kevin Johansen, Alejandra Kamiya, Lucrecia Martel, María Marull, María Moreno, Cecilia Roth y Tamara Tenenbaum, entre muchos otros. A excepción del encuentro exclusivo con Mariana Enriquez, cuya entrada es arancelada, el resto de las actividades tienen entrada libre y gratuita, aunque los cupos son limitados y deben retirarse previamente las localidades. La programación completa puede consultarse aquí.

Escrito por
Daniel Cholakian
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