En un clima de creciente violencia política y conflictividad social, 1975 fue también el año de River, que se consagró bicampeón y generó fanatismo en la hinchada millonaria.
Proveniente de Tigre, el Mortero de Rufino debutó en River en 1932, donde brilló a fuerza de goles tras haber sido contratado por una cifra récord. Tuvo una carrera corta pero gloriosa, y se retiró con más tantos en su haber que partidos jugados.


