El modelo extractivista y antiindustrialista del Gobierno solo garantiza mayor desigualdad y destrucción de empleo. La pesada herencia que dejará Milei a la próxima administración.
Con el atraso cambiario el Gobierno busca que los salarios suban medidos en dólares, pero la política económica va en desmedro de la industria, que es la que paga mejores salarios, registrados y de calidad.


