BETH GIBBONS
La cantante y compositora Beth Gibbons se ganó un lugar en la historia de la música contemporánea como partícipe necesaria de los poco prolíficos, pero muy influyentes Portishead. Es cierto que su carrera personal tampoco resultó particularmente intensa, pero siempre estuvo signada por el deseo. En rigor, Lives Outgrown es su primer disco solista –Out of Season incluye la coautoría de Rustin Man, ex Talk Talk–. Alejada de cualquier tic de estos tiempos supuestamente modernos, Gibbons elude featurings, electrónica y hasta cualquier guiño a su pasado. Así las cosas, Lives Outgrown despliega diez canciones que funcionan casi como un vía crucis emocional y retrospectivo, y articulan folk ominoso, arreglos de cuerda otoñales, percusión casi tribal y algún aire marroquí. Se trata de un apasionante ticket que invita a viajar por un camino de pérdidas, duelos, obsesiones y búsquedas. Exige poco y a la vez mucho: bajarse de las urgencias cotidianas y dejarse llevar. Quien lo logre no se arrepentirá.
