En febrero de 1976, entre la inestabilidad económica y la violencia política, el gobierno de Isabel parecía inviable. El golpe se olía en el aire y el establishment lo daba por hecho.
La fórmula integrada por el General y su tercera esposa, Isabel, arrasó en las elecciones de 1973, pero los buenos resultados en las urnas no se traducirían en el gobierno que sus votantes esperaban. El giro hacia la derecha abriría la puerta para...


