En febrero de 1976, entre la inestabilidad económica y la violencia política, el gobierno de Isabel parecía inviable. El golpe se olía en el aire y el establishment lo daba por hecho.
Investigador de los carnavales porteños, Facundo Carman descubrió que hasta los años 30 eran más grandes que los Río y que sirvieron de lanzamiento y despegue para el tango y para Mirtha Legrand.


