En su famoso texto de 1845, el intelectual sanjuanino construye una oposición sobre la que se asentaron dos modelos de país: uno popular y nacionalista y otro europeizante y cipayo.
Las antinomias en la historia argentina pueden reducirse a dos grandes conceptos que quedaron instalados en una permanente disputa de poder. De “cabecitas negras” a “orcos” y “mandriles”, el desprecio de clase hacia lo popular movilizó a gran parte...
Asesores de sabios, de príncipes, de gobernantes. Figuras insospechadas, desconocidas, acaso irreales. La historia argentina reconoce a algunos de ellos. Sin embargo, ¿eran monjes negros?
Cada enero, los CEO de las empresas más poderosas se reúnen en Davos para marcar agenda. Hace un siglo, en esas mismas laderas, las élites intelectuales buscaban curarse de la tuberculosis.
Ubicado en la vereda del pragmatismo, el presidente y sus secuaces desdeñan de la filosofía y de cualquier tipo de producción de conocimiento.
En todos sus escritos hay referencias a debates filosóficos. De Aristóteles a Platón, hasta San Agustín o Schopenhauer, desde el debate tiempo y espacio hasta los confines de la memoria y su mirada pesimista, todo se entrelaza en su obra.
Aunque las ideas políticas de Borges puedan ser cuestionables, sobre todo su furibundo antiperonismo y su sesgo antipopular, su verdadero ideario vive en su obra, mucho más compleja, que excede los binarismos.
Mientras se registran en la Argentina índices de pobreza e indigencia similares a los de 2001, el gobierno celebra que bajó la inflación. ¿No la ven o fingen demencia? El autor desanda la estrategia discursiva de LLA.
La conspiración como cosmovisión mueve a los espacios de extrema derecha. Los 17 puntos establecidos por la ONU para la próxima década son interpretados como un plan globalista para controlar el mundo.
Paralelamente a las actividades culturales de Florida 936, en el Instituto se desarrolló una línea de estudios relacionados con la sociedad, en el contexto del surgimiento de la primera carrera de Sociología, llevada adelante por Gino Germani.










