La escena se repite cada 29 de enero casi como un ritual: mi amigo César pasa a buscarme por casa en su Fiorino roja y, junto a mi hermano Diego, partimos hacia el cementerio de la Chacarita para homenajear a un sanlorencista de ley: Osvaldo Soriano...
En Bartolomé Mitre 3060 había un boliche, República de Cromañón, en donde los jóvenes iban a divertirse. Hoy es un lugar para recordar la muerte de 194 de ellos después de quedar atrapados en un negligente y feroz incendio.
Desde el primer año posterior a la masacre de 2004, se sucedieron múltiples marchas y actos conmemorativos. A 20 años de los hechos, las convocatorias se multiplican y los reclamos siguen más vigentes que nunca.



