En 1930, Roberto Arlt se tomó unos días en Sierra de la Ventana para desestresarse. Pero no pudo con su genio y escribió una serie de notas sobre la vida en el campo.
En 1930, Roberto Arlt se tomó unos días en Sierra de la Ventana para desestresarse. Pero no pudo con su genio y escribió una serie de notas sobre la vida en el campo.