Patricia Suárez
Aquilina
“Cuando apareció el primer cadáver sobre las vías del tren, Silvana Mangano sintió estrujarse su corazón de la alegría.” El denunciante había equivocado el número, y en vez de llamar a la comisaría 1a de Carmen de Patagones, encargada de delitos en general, llamó a la 2a, de mujeres, recién creada. La comisiaría Mangano tenía por fin un caso, su primer caso. Una trama policial en un pueblo chico, con un universo complejo de muertes y una historia que debe ser referenciada en un pasado no tan remoto.
