La crisis en el país andino, que la semana pasada vivió escenas de película con la toma de un canal de TV, es aprovechada por el establishment para darle poder al ejército para combatir al narcotráfico, ubicado en el papel de enemigo interno.
La crisis en el país andino, que la semana pasada vivió escenas de película con la toma de un canal de TV, es aprovechada por el establishment para darle poder al ejército para combatir al narcotráfico, ubicado en el papel de enemigo interno.