A diez años de la sanción de la ley impulsada por Diana Sacayán, 12.655 personas cambiaron su DNI para inscribirse con su identidad autopercibida. Sin embargo, el odio y los travesticidios siguen a la orden del día.
A diez años de la sanción de la ley impulsada por Diana Sacayán, 12.655 personas cambiaron su DNI para inscribirse con su identidad autopercibida. Sin embargo, el odio y los travesticidios siguen a la orden del día.