Obsesionado por reducir el Estado, el gobierno perjudica a la ciudadanía al demorar la implementación de la IA en la administración pública.
La implementación masiva de herramientas de IA supone un nuevo campo de posibilidades para la humanidad y, al mismo tiempo, abre peligrosas zonas oscuras cuyas consecuencias son difíciles de mensurar.


