El Estado disminuido al gusto libertario, pero “eficiente”, “modernizado”, recobra impulso con un crédito del BID de 300 millones de dólares.
En contra de lo que señalan los hechos, el presidente Milei sostiene que el mercado no puede fallar. Un repaso por la historia permite confirmar que aunque el Estado también es falible, cuando falla el mercado las consecuencias son muy negativas...


