Con influencia europea, se forjó la estética fílmica de las películas históricas de fines del siglo XIX y comienzos del XX, de la cual Mario Gallo fue el mayor exponente.
En 1897, dos años después de que los hermanos Lumière hicieran la primera proyección comercial de cine, en la Argentina se proyectó La bandera argentina, de Eugenio Py.


