Las bases de la Constitución de 1949 presuponen un intervencionismo que garantice derechos sociales y culturales, entendiendo que cuando el Estado está ausente, se favorecen solo los más fuertes.
Las bases de la Constitución de 1949 presuponen un intervencionismo que garantice derechos sociales y culturales, entendiendo que cuando el Estado está ausente, se favorecen solo los más fuertes.