SELVA ALMADA
Random House
“No puedo darme cuenta del día en que Lucero, la Lorena y los gurises se fueron. Porque cada tanto se iban a hacer sus cosas. No era llamativo que se fueran todos, lo inusual fue que no volvieran ni ese día, ni al otro, ni nunca hasta el día de hoy.” Una casa sola. Las gallinas picotean las alacenas. Los perros buscan el olor de sus dueños en las sábanas enroscadas de las camas deshechas. Un grupo de fugitivos famélicos acecha la vivienda. Esos muros que se funden con el monte añoran una familia que se hizo humo. ¿Dónde están? ¿Por qué no vuelven?
