JUAN PABLO CSIPKA
Octubre
En junio de 1955 los golpistas de la autodenominada Revolución Libertadora bombardearon la Plaza de Mayo. Un año después, también en junio, fue reprimido el levantamiento del general Juan José Valle, con fusilamientos clandestinos, como documentó Rodolfo Walsh en Operación Masacre.
“Un bombardeo sobre una población civil y fusilamientos al margen de la ley fueron las marcas ostensibles del nuevo ciclo. Se reformó la Constitución peronista con el Congreso cerrado. Se pretendió borrar la década previa con el Decreto ley 4.161, que prohibía la sola mención de Perón y Eva Perón”, señala el autor en el prólogo.
Este trabajo busca rastrear los orígenes del golpe de Estado de 1955 “y las condiciones que llegaron a su punto culminante en la brutalidad de junio de 1956, y que envilecieron a generaciones de argentinos desde lo discursivo y llegan al presente”.
