La cobertura inicial del asesinato despersonalizó a la víctima y ocultó a los responsables. Pero el reclamo de justicia de la sociedad catamarqueña impuso un tratamiento más profundo.
La cobertura inicial del asesinato despersonalizó a la víctima y ocultó a los responsables. Pero el reclamo de justicia de la sociedad catamarqueña impuso un tratamiento más profundo.