SERGIO PUJOL
Planeta
Este libro da cuenta de “la simbiosis entre una metrópolis y una música que la nombra y la interpela, le canta y le baila, le da un sostén simbólico único”, dice el autor de este trabajo que rastrea los modos del tango entre 1897 y el siglo XXI. Más allá de su vigencia o de su relieve en la superficie sónica de los argentinos, “para bien o para mal, todos estamos hechos un poco de tango. Lo reconozcamos o no”.
