Para 1934, Tita Merello ya era una actriz con sagrada. Tanto que se ganó una ilustración en página central de la edición del 5 de mayo de Caras y Caretas. Así la describe la nota: “Pocas actrices de nuestra escena poseen la espontánea gracia criolla de Tita Merello (…) ha sabido triunfar netamente en su doble condición de actriz y cancionista. Ágil de espíritu, inquieta, nerviosa, esta popular intérprete de tangos ha impuesto también ante el micrófono su picaresca e intencionada manera de traducir la canción nacional. Posee, asimismo, un atrayente don de simpatía que anima constantemente su expresivo rostro, y aunque ella no pueda admirarse en radio, queda al radioescucha el consuelo de apreciar el tono rico en inflexiones y matices que Tita Merello no escatima en manera alguna”.
Nuestra revista acompañó el ascenso de Tita en las tablas, la radio y el cine. En 1924 se produjo el debut de Tita en el teatro y en la revista aparece, de pie, interpretando a su personaje “Milonguita”, en la edición del 22 de noviembre de ese año. Seis años después, ya era una artista consagrada que llegaba al escenario del Teatro Nacional junto a Tito Lusiardo y Pierina Dalessi en la obra El cascabel del duende, como figura en la edición del 16 de agosto de 1930.
En 1937, Guillermo del Ponte y Alfredo Gregorio fueron designados directores de Radio Cultura y decidieron contratar a Tita Merello como una de las grandes figuras de la emisora, como lo muestra la edición del 25 de septiembre de 1937. Unos meses después, se decidió celebrar el éxito de la radio en el restaurante Vieux Paris. En la revista del 19 de febrero de 1938 se puede ver a Tita junto a los directores de la AM. Tita era una protagonista habitual de nuestra sección de chismes “Radio Cocktail”, en la que se comentaban las noticias del medio por excelencia de la época, la radiofonía local.
