VICTOR PAVIC LUNDBERG
Motus
A pocas horas de haber salido de la redacción y entrado en vacaciones, Loa Bergman recibe una llamada de su madre. Está inquieta porque la policía la interrogó en su casa por la desaparición de Julie, una joven vecina que además es la paseadora de su perro. Terminada la conversación, otra vez suena el celular. Pero ahora es su jefe, un periodista de la vieja escuela, de esos que “aún creían que un verano no era tal si no había un caso criminal emocionante”.
Total que las vacaciones terminaron, para Loa Bergman, antes de empezar. Su jefe lo manda a investigar la desaparición de Julie en Mariestad, su pueblo natal. Allí, además de reencontrarse con su historia, encuentra inquietantes vínculos con un caso policial no resuelto ocurrido hace treinta años.
