ESTHER CROSS
Minúscula
La autora se propone dar cuenta de la vida y la obra de Mary Shelley, la madre de Frankenstein. En ese recorrido, reconstruye su lugar y su tiempo, su curiosidad por la muerte, por las reliquias familiares, por la ciencia moderna.
“La tumba de Mary Shelley es muchas tumbas a la vez. Si alguien la abriera y armara la figura de pelos, huesos y cenizas unidos por la sangre que ya no puede verse, no daría con un cuerpo humano regular sino con una criatura diferente, como un monstruo”, señala la autora, que en este libro busca “desandar el camino de ese cuerpo extraño”.
