• Buscar

Caras y Caretas

           

Las demás cuñadas

NORA MAZZIOTTI

Paradiso

Tuve muchas cuñadas. Cato era el menor de cinco hermanas y un hermano. Le llevaban muchos años, y él también a mí, así que eran más grandes que mis padres. Lo primero que pensé cuando supe que tenían entre veinticinco y dieciocho años más que él, fue que debía ser hijo de una hermana.” Con esa duda como puntapié inicial, la trama de Las demás cuñadas avanza y se mueve con la curiosidad y la observación como motor, y revela secretos de familia a la vez que pinta el retrato de una época y su educación sentimental: “Cato siempre quiso que yo leyera el diario de Amalia, sabía que me iba a enganchar con esa descripción del mundo femenino, de películas románticas y novelas rosas”. Lo doméstico aparece, en este apasionante relato de intriga familiar, como la irrupción de lo maravilloso.

Escrito por
Redacción
Ver todos los artículos
Escrito por Redacción

Descubre más desde Caras y Caretas

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo