El emprendimiento arquitectónico +Colonia, del empresario argentino Eduardo Bastitta Harriet, acaba de anunciar que Dryden Brown, el tecnomagnate y referente del grupo Praxis, prometió una inversión de mil millones de dólares para instalarse a fines de este año en esas tierras y el grupo WorkNomads, cuyo lema es “una nación sin país”, lo hará en 2027 con una inversión de 45 millones de dólares.
+Colonia nació como proyecto de ciudad tecnológica privada ubicada en la ciudad de Colonia del Sacramento, Uruguay, en 2023 cuando Bastitta Harriet inició las obras sobre algo más de 500 hectáreas adquiridas por su padre, el empresario Carlos Bastitta, a fines de los años 80. El proyecto se plantea como un Silicon Valley sudamericano, un lugar de asentamiento para las grandes empresas tecnológicas. “A solo una hora de Buenos Aires y con traslados ida y vuelta sin cargo” para los habitantes de la nueva ciudadela, así se promocionan las bondades del emprendimiento.
Pese a los cuestionamientos de los trece ediles (concejales) municipales del Frente Amplio (FA), por el impacto ambiental que la construcción generaría inevitablemente, la Junta Departamental (Concejo Deliberante) de Colonia del Sacramento aprobó el proyecto de construcción de la ciudad tecno. Lo hizo bajo el gobierno del entonces presidente Luis Lacalle Pou (Partido Nacional) y con el aplauso del intendente local Carlos Moreira, del mismo color político de Lacalle.
Mientras se construían las bases para asentar la edificación recorrieron las obras y posaron para la foto el expresidente argentino Mauricio Macri, el empresario Marcos Galperín (Mercado Libre) y el entonces candidato presidencial argentino Javier Milei. El propio Eduardo Bastitta es mencionado como fugaz asesor de Milei cuando el economista desembarcó en la Casa Rosada y algunos hasta lo ubican cerca de Demian Reidel, el exfuncionario con pase libre en la Casa de Gobierno.
Algunos vecinos de Colonia del Sacramento denuncian irregularidades en las obras y las intenciones de Bastitta y conformaron la ONG No a +Colonia. Su referente, Andrés Thompson, se muestra preocupado por el ingreso de Praxis a la región. “Sus ideas autoritarias y monárquicas, su postura antidemocrática dan mucho para sospechar”, señala a Caras y Caretas. Pero también denunciaron las obras iniciales del emprendimiento que obligaron a mover dunas en la zona este de la costa del Río de la Plata. “Eso en el mediano plazo va a traer inundaciones y una ruptura más profunda del ecosistema local porque el papel que cumplen las dunas para contener el agua y redirigir los vientos es irremplazable”, señala Thompson, y con él coinciden los ediles del FA.
Para lograr la habilitación de las obras, que ya tienen tres torres construidas para albergar departamentos de vivienda, Bastitta logró que las tierras rurales de la zona de El Calabrés fueran recategorizadas. Thompson denuncia que así consiguió, además, una revalorización del metro cuadrado, que pasó de 6 a 67 dólares.
Pese a que Bastitta asegura que su emprendimiento respeta la autoridad local, ediles y opositores temen la creación de una ciudad con leyes y seguridad propias, al margen del Estado uruguayo. Un caballo de Troya para tecnoligarcas. Sus sospechas tienen fundamento.
Desembarco en tierra charrúa
El portugués Manuel Lobo, fundador de Colonia en 1680, no hubiera imaginado un mejor negocio al desembarcar frente a Buenos Aires en la costa uruguaya. Praxis es un grupo de tecnomagnates dedicados a las criptomonedas y la IA, cuyo referente, Dryden Brown, se reunió el 24 de septiembre pasado con el presidente uruguayo Yamandú Orsi en Nueva York, durante la Asamblea General de la ONU. Inmediatamente anunció que se trasladaría a vivir en +Colonia junto con 2.500 integrantes de la comunidad Praxis a fines de 2026 y con una inversión de mil millones de dólares. Y deslizó: “Por ahora y en principio nos atendremos a las leyes locales”, cuando hizo público en sus redes sociales que Colonia era la ciudad elegida para su comunidad digital rechazada ya en varios puntos del planeta como Montenegro, el norte de África y Groenlandia.
Brown está apadrinado por la Thiel Foundation, del magnate Peter Thiel, y cuenta con apoyos económicos del fundador de OpenAI, Sam Altman, quien también anunció su interés en conocer las condiciones del Silicon Valley uruguayo.
Pero Brown, además –como el propio Thiel– asegura que la democracia es una forma de gobierno perimida y es necesario una gobernanza verticalista ejercida con mano de hierro. Admira las ideas de Curtis Yarvin, un ingeniero informático devenido gurú político que pretende reemplazar la democracia liberal por un sistema político autoritario. Entre sus amigos y confidentes figuran Peter Thiel, el vicepresidente norteamericano James Davis Vance y el cofundador de Netscape y gurú del Silicon Valley Marc Andreessen. Con esos pergaminos y contactos, los colonienses tienen motivos para encender las alarmas.
WorkNomads, en cambio, es un grupo fundado en 2021 en Sofía, la capital de Bulgaria, por Katrien Meire, una abogada belga dedicada a asesoría en ingeniería y servicios. El grupo se define como “una Nación sin país” especialmente porque sus doscientos miembros provienen de 48 países distintos y todos se dedican a trabajos remotos de asesoría en servicios digitales. Colonia será su primera sede sudamericana, rodeada de bucólicos paisajes donde esperan vivir y trabajar en armonía con la naturaleza, según resumen en sus partes de prensa difundidos tras la reunión con el presidente Orsi.
Una rápida observación sobre el mundo cripto y tecnológico a través de cuatro páginas web que funcionan como directorios que conectan a esta nueva clase de nómadas digitales arroja que existen más de 6.600 comunidades de este tipo que van desde las llamadas “aldeas efímeras”, que reúnen por un par de semanas en una ciudad o pueblo a las “comunidades presenciales” que buscan afincarse en un lugar propio y crecer en comunidad, hasta los proyectos territoriales de ciudades privadas o network states, a lo que aspira el propio Dryden Brown.
Con apoyo presidencial
El pasado 26 de octubre, Bastitta y Meire fueron recibidos en la Torre Ejecutiva, el palacio de gobierno uruguayo en Montevideo, por el mandatario Yamandú Orsi para explicar sus intenciones de inversión. Resulta curioso y paradójico que Bastitta no haya dado explicaciones a los ediles del Frente Amplio porque consideraba que sus negocios con Praxis y WorkNomads eran acuerdos entre privados pero lograra una reunión pública con el presidente uruguayo. Aunque tampoco se entiende que Orsi haya recibido a los empresarios y nunca haya respondido los pedidos de audiencias de los ediles colonienses de su partido, ni de los diputados nacionales, para saber qué quieren Brown y Meire en la Flor de la Banda Oriental, como la argentina María Elena Walsh llamaba a Colonia del Sacramento.

