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Primer amor. High & dry

BANANA YOSHIMOTO

Tusquets

Yuko puede ver cosas que otros no. También adivina deseos y pensamientos de quienes la rodean. Esa sensibilidad especial eclosiona cuando ella tiene 14 años y el mundo se le revela como un lugar vibrante: “Tenía la impresión de ser una larva a punto de convertirse en mariposa”. Se tranquilizaba pensando: “Cuando me cruzaba con personas casi transparentes por la calle, o cuando por las mañanas percibía que un profuso vapor emanaba de las plantas, trataba de recordar lo que me decía mamá y evitaba preocuparme. Pensaba: ‘Pues bueno, lo veo y ya está’”.

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