Especialista en el estudio de procesos económicos, el investigador del Conicet, doctor en Ciencias Sociales y docente Martín Schorr comparte su análisis de la política económica de Javier Milei y los puntos de contacto con experimentos neoliberales anteriores, como la última dictadura.
–Hace tiempo y sobre todo con las últimas medidas se viene equiparando el actual plan de gobierno con el de la dictadura. ¿Cuál es tu lectura acerca de esa comparación?
–Hay muchos puntos que son parecidos. Por un lado, toda la dinámica de promover el negocio financiero. Por otro, el componente de apostar todo a las producciones primarias de exportación, al histórico sector agropecuario, a Vaca Muerta y mucho al tema de la megaminería. Y otro punto de semejanza notable es toda la agresión a la industria –a mí me gusta hablar de industricidio–: la destrucción de la capacidad productiva y de empresas a nivel sobre todo productivo es muchísimo más acelerada que en otros experimentos neoliberales como la propia dictadura, los 90 o Macri.
–Y la apertura de importaciones también influye.
–Es lo que está detrás de las cosas que hablamos. Vos tenés apertura comercial y financiera, un tipo de cambio barato, que hace que sea muy barato importar, pero también hace muy rentable en dólares el negocio financiero. Entonces con ese tipo de cambio bajo premiás a la timba; apuntalás procesos de ingreso de importaciones que revientan estructuras industriales, incluso muy sólidas, como el caso de Fate, y en paralelo en un caso como la Argentina los únicos que pueden subsistir en una economía abierta son los sectores de la producción primaria.
–¿Esta aceleración es producto de la época o una característica particular del ejecutor de turno?
–Sobre todo es lo segundo. Porque hubo momentos de la política económica de la dictadura en que se iban levantando aranceles de importación, pero no tanto, por decirlo de alguna manera. Esto no lo hemos visto nunca, en términos de aceleración del ingreso de importaciones, del impacto en la actividad económica, de destrucción de capacidad productiva. Aparte tenés una pulverización de los salarios, con lo cual los capitales industriales no tienen mercado interno y en paralelo aumentan los costos, porque la Argentina es cara en dólares. Sí tenés un elemento novedoso que en esas épocas no estaba, que en una economía que se abre en un mundo que se está cerrando, tenés un gran competidor al que no le podés generar ningún tipo de dinámica competitiva, que es China. Entonces, hay algo del escenario internacional, pero lo principal es el enfoque y la lógica de la política económica.
–Con la reforma laboral que se propone se apunta a un deterioro no solo del salario sino de los derechos laborales y de la representación de la defensa del trabajador. ¿Ahí también ves una similitud?
–Lo veo así, claramente, y agregaría una gran búsqueda explícita de debilitar a las conducciones sindicales, sobre todo, a los sindicatos más clasistas, por decir de alguna manera, porque la CGT negoció, y ahí no va a haber mayor problema. Me parece que son tres elementos: uno es el tema salarial, otro el de ir en contra de derechos históricos de la clase trabajadora, y el tercero tiene que ver con el debilitamiento de los canales de expresión sindicales y las formas en que se organiza la resistencia obrera a este tipo de procesos. Y hay otro elemento que no es menor en esta reforma, que no es una reforma laboral solamente, sino que también es una reforma impositiva y te diría previsional, porque con esto del FAL, este fondo para pagar las indemnizaciones, que son los aportes patronales que antes iban a la Anses, va a ir desfinanciando al sistema previsional y es el puntapié inicial para lo que se viene, que es el intento de privatizarlo.
–¿Qué hizo que esta vez lo consigan por la vía democrática en el Congreso y no recurriendo al terrorismo de Estado?
–Creo que el tema de fondo es la oposición y dentro de la oposición muy especialmente el peronismo. No solo porque con su internismo a cielo abierto es muy funcional a que todo esto pase, sino también por lo que fue el desastre de la política económica y los resultados del gobierno anterior. Me parece que hay un proceso de necesaria autocrítica que no se está haciendo y que va a ser muy costoso en términos electorales y políticos, y por lo tanto también económicos. Lo que Milei representa está clarísimo, pero en eso aun siendo nuestros enemigos les asiste honestidad intelectual, los tipos siempre dijeron que venían a hacer lo que están haciendo. Entonces, me parece que hay que leerlo más en el desastre que fue el gobierno anterior, en la debilidad manifiesta y la fragmentación, casi balcanización, de lo que es hoy el peronismo. No lo miro tanto como un gobierno fuerte, es un gobierno que desde lo económico hace agua por todos lados, pero tuvo el salvataje primero de los blanqueos, después del Fondo Monetario, después de Trump y así sucesivamente, pero que esta política termina en un colapso económico y social, nadie lo puede discutir. El tema es que enfrente no hay nada y al no haber nada estas reformas estructurales que son reclamos históricos de los sectores más retrógrados en nuestra sociedad tienen el camino allanado para avanzar.
–¿Este gobierno puede atribuirle al anterior problemas estructurales, como por ejemplo recibió Alfonsín? ¿O, por el contrario, este gobierno está generando futuros problemas estructurales para el gobierno que venga?
–Lo que tiene este gobierno a favor fue que el peronismo dejó una economía muy inflacionaria, y los salarios no cayeron ahora solamente, vienen cayendo hace rato. Después tiene las bondades, con estos apoyos de afuera, de sostener un tipo de cambio muy barato, entonces la clase media, pero también sectores populares, se fueron de vacaciones a Brasil, por ejemplo. Una cierta estabilidad en términos de inflación y el dólar barato –por supuesto que es pan para hoy y hambre para mañana– genera un apoyo social que no se puede discutir porque el peronismo dejó un 200 y pico de inflación anual. Pero todas estas reformas estructurales además del hiperendeudamiento, el RIGI, la destrucción industrial, son cosas que a un eventual gobierno no libertario obviamente lo van a condicionar un montón.

