Gisella Crimi es actriz y música. Por estos días presenta su nuevo disco, El viaje, y actúa y canta en Las bingueras de Eurípides. Caras y Caretas estuvo en la última función de Como si fuera esta noche, donde interpreta a una mujer que es víctima de femicidio, y conversó con ella sobre su camino artístico y sus composiciones.
–¿Cómo definirías tu trayectoria artística?
–Canto desde que soy chiquita, estudié canto desde los 15 años, más bien canto lírico. Entonces empecé a componer las primeras canciones. Después dejé todo por el teatro, me recibí de profe de teatro en Andamio 90. Pero antes de irme para España presenté un disco, Mundo desafinado, en vivo en el Archibrazo, con ocho músiquxs en escena, con el EP “Islas”, que se puede escuchar en YouTube o Spotify.
–¿ Cómo surgió el viaje a España?
–La idea de irme/irnos con Rober, mi pareja, a vivir a España surge un poco de mi ascendencia europea. Mi papá era italiano y mi hermano (paterno) vive en Calpe, España. Entonces, una vez que lo fuimos a visitar, quedamos enamorados del lugar. El proyecto era ir a ver qué onda, pero siempre con la idea de volver. Allá nos agarró la pandemia y después una se va acomodando, encariñando con gente, y de repente pasaron casi cinco años, abrimos un espacio cultural con Rober y una socia, pero había algo que no terminaba de suceder, y ese algo era no estar en la Argentina. Empezar a desenredar y darme cuenta de que ese “sueño europeo” por parte de papá (él nunca volvió a su país) no era mi deseo y allá me di cuenta de mi raíz latinoamericana, del hiperconsumismo que hay en Europa, la falta de recursos que se roban de nuestro territorio.
–¿ Cómo decidieron volver?
–Las guerras muy cercanas, junto con la enfermedad de mi hermana, hicieron el combo para emprender mi vuelta. Pensé: “Si el mundo se va a la mierda que se vaya, pero yo junto a lxs míxs”. España fue un lugar de mucha soledad, de ahí mi acercamiento más fuerte al feminismo, a la lectura, al estudio y a la música, no paraba de componer. El viaje se compuso en ese viaje de casi cinco años.
–¿Qué podés contar sobre las canciones del disco? Son hermosas.
–”No voy a volver” la compuse caminando por la orilla del mar, ese primer enamoramiento con el lugar. “Manada” salió en tres horas, recuerdo que la escupí, no es una historia personal, es la historia de muchas mujeres, de cualquier mujer que encuentra en sus amigas esa conexión, esa vía de escape. “Nana a la culpa” se la compuse a mi mamá, pero también a todas las mujeres que maternan. En España trabajé como madre de día, así se llama, una especie de niñera calificada con un grupo reducido de niñxs. Lo que más hacía era acompañar a madres sobrecargadas de tareas. La única diferencia que encontraba sobre las madres de la Argentina eran los recursos económicos, pero la sobrecarga era la misma. Por eso creí que había que hacerle una nana a la culpa y decir “está bien, lo que estás haciendo está bien, hiciste lo que pudiste con lo que tenías para dar”, una de las frases de la canción. “Tengo que parar” y “El pozo” son un poco más personales. Mi cabeza es un espacio muy íntimo que a veces no descansa, esas me las compuse un poco como mantra. “Elixir” es un canto al amor, al dios del vino y a la sexualidad. “Silence please” es una crítica a Calpe, que si la buscás en fotos es una postal, un lugar idílico, pero si te acercás y mirás bien, vas a ver la miseria de la gente, es una pantomima. “Funeral” es mi propio funeral, el renacer mío como ser humano. “No me quedo acá” es la decisión de volver a casa, mi casa, mi país. Al llegar acá me puse a estudiar la Licenciatura en Música Autóctona, Clásica y Popular de América. Vine con todo y en este nuevo renacer, explorando otros sonidos, descubrí que mi familia por parte materna es del norte argentino y habla quechua, un flash.
–Además de música sos actriz y en varias obras en las que participaste se plantea la injusticia impune del patriarcado.
–Las obras que me convocan sin darme cuenta son de estos géneros. El final de Las bingueras… fue lo que me hizo tomar la decisión de hacer esa obra porque soy feminista, porque vivo en carne propia las injusticias hacia las mujeres y porque creo que el mundo sería diferente si fuéramos todxs feministas. Es muy injusto el lugar que tenemos en la sociedad y lamentablemente no estaría cambiando, si bien se avanzó mucho, hoy hay muchos sectores de la sociedad en los que no.
Gisella Crimi presentará su disco El viaje el domingo 7 de septiembre a las 19 en el Espacio Cultural del Sur (Caseros 1750, CABA).
Las bingueras de Eurípides se presenta los sábados de septiembre a las 18 en Complejo Teatral Itaca (Humahuaca 4027, CABA).

