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LA ARGENTINA QUE VIENE

A pocos días de su asunción, el presidente electo revela las prioridades y las preocupaciones de su gestión y marca el rumbo hacia la creación de consensos. La pelea contra el hambre, la renegociación de la deuda, la legalización del aborto y la rejerarquización de la educación pública, en los primeros lugares de la agenda.

Es un sábado de mediados de noviembre. Alberto Fernández descansa en una quinta en la provincia de Buenos Aires, a 130 kilómetros de la capital. Falta menos de un mes para que se convierta en el presidente de todos los argentinos. Mauricio Macri, que todavía es presidente, aprovecha también el fin de semana largo para tomarse unas vacaciones en Córdoba, para completar los 149 días de vacaciones que se tomó desde que asumió. Estuvo medio año de vacaciones de sus cuatro de mandato. Un récord.

Alberto Fernández recibe a Caras y Caretas y a Página/12 en el enorme quincho del predio. Mientras los camarógrafos despliegan cables y micrófonos para registrar la entrevista, Alberto cuenta que sólo vino con lo que necesita para descansar: una guitarra, su perro Dylan y su pareja, Fabiola Yáñez.

Es un día peronista. El sol resplandece y un viento procedente del río Salado hace amena la tarde de calor en el campo. Pero del otro lado de ese paisaje idílico, la realidad llama a agarrarse la cabeza. Ese mismo día circula un decreto de la autoproclamada presidenta de Bolivia donde exculpa a las fuerzas armadas y de seguridad de ese país de las acciones represivas que emprenda contra el pueblo. Y en las redes llueven denuncias sobre la puntería de los carabineros chilenos, que tienen como blanco los ojos del pueblo que exige la renuncia de Sebastián Piñera.

Alberto, en cambio, transmite serenidad. Dice que está contento. “Contento porque ahora depende de nosotros, que nos vaya bien y que las cosas salgan bien depende de nosotros. Lo que tengo es una gran alegría. Como vamos a decidir nosotros, vamos a prestarles atención a los que más sufren, cosa que no pasó hasta ahora”. Y tranquilo. “Sabemos por dónde hay que caminar, y eso me da mucha tranquilidad”. Planteado el escenario, que reconoce muy parecido al que debió afrontar Néstor Kirchner en 2003, ¿cómo será el gobierno de Alberto Fernández?

EL FUTURO CIERTO

Parece mentira pero hay que pensar que Alberto asumirá con cuatro meses de gestión encima. Hasta podría aventurarse que desde las PASO adquirió más experiencia en gestión que la que acumuló (reposeras mediante) el presidente saliente. Claro que es una exageración, pero el hecho de saberse ganador desde agosto le dio la ventaja del que sabe aprovechar. Incluso desde antes, porque si hay algo que Alberto supo cuando Cristina Fernández de Kirchner le reveló su idea de que encabezara con ella la fórmula del Frente de Todos es que sería presidente.

–Cuando Cristina me lo dijo, yo sabía que íbamos a lograrlo, estaba seguro. Porque Cristina lo pensó muy bien. Vio lo que yo no vi. Ahí dije: “Bueno, si Cristina hace esto, sólo me queda confiar”. Quiero ser franco: ella lo anunció un sábado a las nueve de la mañana y hasta el viernes a la noche traté de convencerla de que hiciéramos las cosas de otro modo. El mérito es de Cristina, absolutamente. Pero yo sentí que juntos íbamos a poder hacerlo, convocando a todos los que estábamos convocando. La frase que más recuerdo de todas las que dije es la del cierre del discurso que di en la calle el día que ganamos: “Durante cuatro años oí decir ‘no vuelven más’. Pero una noche volvimos para ser mejores”.

Ahora sí que la herencia es pesada. Porque a Macri, como a la farolera, todas las cuentas le salieron mal. Según las mediciones del Indec correspondientes al primer semestre de 2019, el 25,4% de los hogares (35,4% de los habitantes) están bajo la línea de pobreza, y el 5,5% de los hogares (7,7% de las personas) viven en la indigencia. Y, para dar una idea de lo que cuesta comer, basta observar que la canasta básica alimentaria aumentó 4,9 por ciento en septiembre respecto del mes anterior y 53,6 por ciento interanual.

Respecto del mercado de trabajo, la tasa de actividad en el segundo trimestre de 2019 es de 47,7%, el nivel de empleo es de 42,6% y la desocupación es de 10,6%. La inflación, medida a través del índice de precios al consumidor, registró en octubre una variación de 3,3% con relación al mes anterior. Y una variación del 50,5% respecto del mismo mes de 2018. Respecto del dólar, sólo basta recordar que cuando Macri asumió, en diciembre de 2015, la divisa cotizaba por debajo de los diez pesos. La deuda externa, en tanto, asciende a 283.567 millones de dólares (casi ocho millones más que el trimestre anterior).

En este contexto se desarrollará el gobierno de Alberto Fernández y estos son los principales temas con los que deberá lidiar. Pero, ¿cuáles son sus prioridades?

EL HAMBRE Y LA POBREZA

–Cuando planteo la epopeya contra el hambre y convoco a todos contra el hambre, los convoco a poner un tema importante en la cabeza de todos que nos una. Si logramos derrotar al hambre, vamos a ser una mejor sociedad. Y no va a ser la decisión de Alberto Fernández o de Mauricio Macri, sino la de una sociedad que se ha movilizado. Y vamos a tener el orgullo de decir “logramos la epopeya de terminar con el hambre”.

En la reunión del Consejo Federal Argentina contra el Hambre, que Alberto reunió por primera vez el día anterior a que se realizara esta entrevista, y que está integrado por amplios sectores de la sociedad, la economía, la salud y la educación, ocurrió algo que conmovió al presidente electo: “El secretario general de la CTEP, el Gringo Castro, contó que su mujer le había dicho que un nene le había contado que había encontrado un modo de resolver el hambre y consistía en mojar cartón en agua y comerse el cartón mojado. ¿Y nosotros vamos a discutir con el peronismo, el antiperonismo, el kirchnerismo y el antikirchnerismo cuando nos pasa eso? Discutamos lo importante, así vamos a terminar con la grieta”.

El discurso épico, que se usa para referirse a las grandes causas, acaso sea parte de una retórica que busca poner las cosas en su lugar, generando los consensos que requieren las grandes causas: “Nada es más urgente que la pobreza y el hambre. Si yo digo que la deuda es tan importante como la pobreza y el hambre, ya empiezo a condicionar prestarles atención a la pobreza y el hambre. Y no somos dignos sabiendo que hay gente que vive como vive”.

LA DEUDA EXTERNA

Después de la crisis de 2001, que fue el corolario trágico de la segunda ola neoliberal que azotó a la Argentina –la primera la instaló a sangre y fuego la dictadura de Videla-Martínez de Hoz–, ejecutada por los Chicago Boys de Carlos Menem siguiendo los lineamientos del Consenso de Washington y profundizada por el breve gobierno de la Alianza, la economía argentina quedó devastada y profundamente endeudada. A sólo dos años de haber asumido la presidencia, en diciembre de 2005, Néstor Kirchner logró desendeudar al país y saldar sus cuentas con el FMI.

Para financiar las consecuencias de sus políticas de distribución regresiva del ingreso y también el festival de fuga y especulación financiera que motorizó, Mauricio Macri recurrió de nuevo a los organismos internacionales de crédito y, en patético homenaje a Menem, estableció unas relaciones muy parecidas a las carnales con la entonces directora del Fondo Monetario, Christine Lagarde. Hoy, la deuda asciende a casi 300 mil millones de dólares.

–El ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen dijo que el proceso de renegociación de la deuda tiene que empezar en lo inmediato.

–El proceso de renegociación tiene que empezar porque hay un problema pendiente, que Macri no solamente no ha resuelto. Macri ha declarado el default de la deuda el día que anunció lo que él llamó “reperfilamiento”, pero todos los calificadores de riesgo llamaron “default técnico”, con lo cual ahí tenemos un problema que empezar a resolver. Los tiempos vamos a medirlos, es una negociación. Cuando más nos convenga, trataremos de lograr acuerdos. Pero tampoco es cuestión de salir corriendo a firmar desesperados cosas de las que después podemos arrepentirnos. No hay que correr detrás de los tiempos de los acreedores, hay que correr detrás de los tiempos de los argentinos.

RECUPERACIÓN ECONÓMICA

Alberto Fernández escucha a quienes lo rodean. Uno de los nombres que suenan para conducir el Ministerio de Hacienda, Nielsen sostiene que el país enfrenta una crisis de liquidez. El nivel de las reservas que deja Macri es tan bajo (43.558 millones de dólares, al 14 de noviembre) que la Argentina tiene el cepo más restrictivo de su historia, impuesto por el gobierno que hizo campaña en 2015 prometiendo libertad en la compra de divisas.

–El problema es que hoy en la Argentina se vendan solamente cien dólares por ventanilla. No hay más dólares en la Argentina. Ese es el problema de liquidez que tiene el país. ¿Cómo la Argentina recupera dólares? Exportando. ¿Y cómo la Argentina puede exportar? Volviendo a poner en funcionamiento la economía. Eso es encender la economía. Ayer, en la reunión del Consejo contra el Hambre, Daniel Funes de Rioja (presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios, Copal) contaba que la industria alimentaria está produciendo a la mitad de lo que puede producir, o sea, tiene el 50 por ciento de la capacidad instalada en desuso. Es decir que ni siquiera en los alimentos estamos produciendo en la Argentina. Eso es tener la economía apagada. Hay que volver a encender la economía, volver a incentivar consumo y que el consumo permita que el excedente se exporte. La Argentina consume el 70 por ciento de lo que se produce. Tenemos que lograr que el 30 por ciento crezca y se exporte cada vez más. Es la única forma que existe para tener dólares. Por eso siempre digo que mis socios más importantes en el gobierno van a ser los que exporten, que son los que traen divisas.

Minería, petróleo y agro, entonces, en la mira del presidente electo.

–Hace poco, en un reportaje, Pepe Mujica dijo que le aconsejó que no se pelee con la pampa húmeda.

–Sí, tiene razón Pepe. El campo es muy importante en el proceso de producción y en el proceso económico y en el proceso de exportaciones. Una vez nos peleamos y nos complicamos la vida. Hay que entender que es parte del proceso productivo. ¿Qué vamos a pelearnos con los que producen soja y la exportan y traen dólares a la Argentina? No debemos pelearnos con ellos. Es más, debemos involucrarlos en el proceso de desarrollo y convertirlos en actores importantes de ese proceso.

–Para establecer impuestos, por ejemplo, ¿usted los va a consultar?

–Es que en la Argentina que se viene todos tenemos que hacer un esfuerzo. Lo tendrá que hacer el sector del petróleo, el sector minero, el sector del campo. Todos los que producen tendrán que hacer un esfuerzo. Siempre le digo a la gente del campo: “Me encantaría no cobrar retenciones, pero se lo hubieran dicho a Macri, que me va a dejar cinco o seis puntos de déficit fiscal. Entonces díganme cómo quieren que tenga déficit cero sin mejorar mis ingresos”. Parte lo voy a mejorar haciendo crecer la economía, pero en un primer momento van a tener que hacer un aporte todos.

CLASE MEDIA

Las capas medias de la sociedad fueron fuertemente castigadas por las políticas del gobierno saliente. Según un informe de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, las tarifas de electricidad, gas y agua acumularon aumentos entre 2015 y 2018 de 1.435%, 1.261% y 956%, respectivamente. Las prepagas tuvieron luz verde para aumentar, lo mismo que los colegios privados. El índice UVA, en tanto, ya aumentó 227 puntos porcentuales desde su creación en abril de 2016. Hay 102.377 financiaciones hipotecarias en UVA, de las cuales 623 se encuentran en situación irregular, según el último informe de bancos del Banco Central.

–Los sectores medios que se ven castigados son básicamente los comerciantes y las pequeñas y medianas empresas. Cuando la economía se mueva, todos ellos van a verse beneficiados. Hay que hacer una clase media más poderosa en la Argentina.

Tarifas. “No podemos seguir con las tarifas dolarizadas. Al gobierno debería darle vergüenza compensar a estas empresas por los efectos que en ellas causa la devaluación. Eso debería avergonzarlos, porque son empresas a las que les ha ido muy bien y han ganado mucho dinero. Pero, además, es imperdonable que estemos en presencia de una economía que está dolarizada, cuando el resto de la economía no lo está. Nosotros ganamos en pesos y el que tiene un bar paga los sueldos en pesos y vende en pesos. Lo único que tiene dolarizado es la tarifa de luz y de gas”.

Impuestos a las ganancias. “Lo razonable es que alguien que vive de un sueldo no pague ganancias. Lo razonable es que un país no tenga seis puntos de déficit fiscal. Todo es razonable. Hay que ir viendo cómo se van compatibilizando poco a poco las cosas. Pero hay que tener un objetivo, que es que el que vive de un sueldo no pague impuesto a las ganancias, porque el impuesto a las ganancias se llama impuesto a las rentas, y el que vive de un sueldo no vive de las rentas, vive de su trabajo”.

Deudores UVA. “Eso es un problemón, pero ya lo vivimos. Cuando llegamos al gobierno, en 2003, había 40 mil campos hipotecados a punto de ser ejecutados por deudas impagas, y lo resolvimos. Con la misma lógica vamos a tener que resolverlo. Daniel Lipovetzky tenía un proyecto de ley sobre alquileres y me dijo que en su comisión había un proyecto de ley sobre deudores de UVA que le pedí que lo rescatemos para ver qué solución podemos encontrar. Hay que resolverlo”.

EDUCACIÓN Y SALUD

Se trata de dos de los bastiones de las políticas de Estado y los derechos adquiridos que forman parte de la identidad y de la cultura argentinas, en los que el gobierno macrista desinvirtió. Quitando vacunas del calendario de vacunación, recortando los insumos de los hospitales, ignorando hasta la negligencia los problemas de infraestructura de las escuelas bonaerenses, negociando paritarias a la baja con los docentes encargados de formar a las nuevas generaciones de argentinos.

“He sido siempre un gran defensor de la educación pública y me ha preocupado el maltrato que recibió la educación pública todo este tiempo. Y el maltrato tiene que ver con la concepción. Esto va a cambiar el 10 de diciembre. Yo tuve la suerte de caer en la educación pública, no soy como el Presidente. Lo que más deseo es que todo aquel que termine en la educación pública sienta que la educación pública le dio lo que me dio a mí: la posibilidad de mejorarme, de aprender, de especializarme, de conocer, de pensar. Voy a trabajar mucho para que la educación pública sea lo que siempre fue: motivo de orgullo. Nosotros tuvimos en la educación pública algo que nos hizo diferentes en América latina. ¿Vamos a renunciar a eso? No hay que renunciar a ningún derecho. Macri y su gente piensan que los derechos los escriben los legisladores en un despacho. Pero detrás de cada derecho hay cientos de muertes, cientos de oprimidos, cientos de personas que padecieron. La ley se escribe cuando ya corrió demasiada sangre. Por eso cuando me hablan del ‘problema de la salud’, es cierto que la salud es un problema económico, pero la salud debemos garantizársela a todos. Vivimos un tiempo donde dejamos de dar vacunas a los chicos, donde volvieron la varicela y el sarampión; donde volvió a aparecer la tuberculosis. Esa es una urgencia, hacer que los chicos vuelvan a recibir sus dosis de vacunas como corresponde. Y que los sanatorios, los hospitales, vuelvan a tener los insumos que necesitan para atender a la gente”.

LEGAL SEGURO Y GRATUITO

Alberto Fernández sorprendió cuando acudió, sin aviso, a la presentación del libro Somos Belén, de Ana Correa, que reconstruye la historia de la joven tucumana que pasó 29 meses presa por haber tenido un aborto espontáneo.

–¿Este año sale la ley de aborto legal, seguro y gratuito?

–Voy a intentar que salga cuanto antes. Soy un activista de ponerle fin a la penalización del aborto. Así que va a haber un proyecto de ley mandado por el presidente. Pero tenemos que encarar el problema de otro modo, porque no se puede convertir en otro elemento más de disputa entre nosotros. Debemos respetar tanto a la mujer que siente que es un derecho sobre su cuerpo, como a la mujer que siente que Dios no le permite hacerlo. No hay retrógrados y progresistas. Hay simplemente gente que piensa de otro modo. Cuando uno despenaliza y legaliza el aborto, no lo hace obligatorio. Por lo tanto, el que sigue teniendo en su conciencia la convicción de que Dios no lo permite, que no lo haga, y respetémoslo. Y respetemos también a los otros. Hay que quitarle esa dosis tremenda del pañuelo celeste y el pañuelo verde. Yo quisiera que el debate se dé en otro escenario, no una disputa entre progresistas y conservadores, entre revolucionarios y retrógrados. Es un problema de la salud pública que debemos resolver.

SEGURIDAD

En los últimos cuatro años, con Patricia Bullrich al mando del Ministerio de Seguridad, recrudeció la represión de la protesta social y se adoptó el gatillo fácil como política de Estado, con cifras alarmantes.

–El problema de la seguridad siempre está ligado a un problema que se llama desigualdad. Pelear contra la desigualdad quiere decir que todos tengamos oportunidades de crecer, de avanzar. En la Argentina son muy pocos los que tienen esa oportunidad. Por eso las sociedades que menos crímenes tienen son las sociedades más iguales, no las más ricas. Estados Unidos es una sociedad muy rica, pero muy desigual, y tiene un índice de crímenes enorme. Mientras no ataquemos la desigualdad, el problema del crimen no se va a resolver ni con más penas ni con pistolas eléctricas ni autorizando a Chocobar a disparar por la espalda. Esa es toda una ficción. El protocolo de seguridad antipiquete, ¿cuándo se aplicó en la Argentina? Nunca, era marketing, y gracias a Dios que no se aplicó, porque hubiéramos terminado como en Chile o en Bolivia. Cuando cambian el protocolo y se autoriza a un agente de policía a disparar por la espalda a alguien que se está escapando, que fue lo que se hizo después de Chocobar, lo hacen para que ese policía pueda argumentar que actuaba en cumplimiento de un deber, y el cumplimiento de un deber es una causa de justificación que le quita responsabilidad. Cambiaron el protocolo para proteger a los asesinos que tiran por la espalda. Cuando se le pone una pistola en la cintura a un tipo, tiene que entender la responsabilidad que tiene, y tiene que entender que eso se desenfunda excepcionalmente, no ante el primer riesgo. Toda la política de seguridad fue una mentira. Pueden hacer acuerdos con la CIA, con quien quieran, y hacernos creer que han combatido el narcotráfico, pero nunca hubo tanto tráfico de drogas como ahora. El problema de la inseguridad lo padecen los pobres, no los ricos. La inseguridad la padece el que toma un colectivo o el que toma un tren y anda por la calle en bicicleta, no la padezco yo que me subo a mi auto, salgo de un garaje y entro a otro garaje. Por eso tenemos que preocuparnos y terminar con esa mentira de Patricia Bullrich.

CULTURA

La cultura es uno de los ámbitos más castigados por esta tercera ola neoliberal, que se instaló gracias a un aparato de propaganda que vendió ilusiones al por mayor, sostenidas en un inexplicable pero fogoneado odio de clases.

–La cultura tiene que abstraerse de lo político, no de lo ideológico, y tiene que garantizarse la máxima pluralidad para que todo el mundo se exprese. Y no poner ningún reparo, y no preguntarle por quién vota, de dónde viene, a dónde quiere ir. Los artistas son almas libres. Quiero una cultura muy abierta. Y la otra cosa que quiero, que es una de las grandes preocupaciones de la modernidad, es cuidar al creador. Con el argumento de la democratización han maltratado los derechos de los autores de un modo espantoso. Todos gozamos de Spotify, pero a los músicos no les llega casi nada de todo eso. Hace muchos años vengo pensando en un mecanismo para cuidar el arte de quien pinta y el arte del que hace esculturas. Un pintor vende su primera obra a cien pesos y diez años después esa obra empieza a venderse y cuesta millones de pesos, y él cobró los primeros 100, el resto son ganancias de los que tienen su obra. En cambio, Argentinos Juniors forma a un chico para jugar al fútbol y lo vende. Ese chico, cada vez que lo venden, le va a dejar plata a Argentinos, porque tiene los derechos de formación de ese jugador. ¿Por qué el que pinta un cuadro no tiene derechos? Del mismo modo, tenemos que cuidar mucho los derechos del intérprete, los derechos de quien escribe, los derechos de los músicos. Mi mayor preocupación con la cultura es cuidar los derechos de los que hacen cultura.

LA MIRADA HACIA AFUERA

América latina está convulsionada. El estallido en Chile contra el gobierno de Sebastián Piñera, la liberación de Lula da Silva, el golpe de Estado contra Evo Morales, que se suman a los ya caóticos escenarios políticos de Venezuela y Ecuador.

–Nos complica humanamente saber que los bolivianos están pasando lo que están pasando; nos complica humanamente que en Chile les esté pasando a los chilenos lo que les está pasando. Para nosotros es muy importante la unidad latinoamericana, y toda interrupción democrática es un problema. Tenemos que reconstruir la unidad en el continente. Lo hablé con Andrés López Obrador. México toma la presidencia de la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) y ahí tenemos la posibilidad de volver a reconstruir la unidad latinoamericana y del Caribe.

Escrito por
Cecilia Fumagalli y Maria Seoane
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